Máxima exigencia para el Lugo

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Pablo Álvarez trata de driblar a Sanz en el choque disputado el domingo en Alcorcón.
Pablo Álvarez trata de driblar a Sanz en el choque disputado el domingo en Alcorcón. Lof< / span>

Los rojiblancos desconfían del buen momento del Girona

16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Confianza en la buena trayectoria como local y recelo antes de medirse con un rival en plena forma. El Lugo, que ha saldado sus tres compromisos recientes en el Ángel Carro con otras tantas victorias, aguarda a un Girona afianzado en la zona alta de la clasificación. Fernando Seoane, mediocentro de los rojiblancos, advierte que el conjunto catalán «atraviesa un momento increíble. Juegan bien y les entra todo. Será uno de los partidos más difíciles».

Y es que el Girona ha mostrado una gran fiabilidad en las trece primeras jornadas de Liga, en las que solo ha perdido dos encuentros. Quique Setién, entrenador del Lugo, expone que su próximo rival «es un gran equipo. Cumple con muchos registros. Defiende bien, cuenta con futbolistas de calidad y puede combinar y hacer daño entre líneas».

Un nuevo miura para comprobar si la buena imagen que el Lugo ha mostrado en el Ángel Carro es suficiente para volver a salir airoso ante un rival de la zona alta de la tabla, como ocurriera hace dos semanas frente al Elche.

Los catalanes han sumado ocho puntos en seis partidos como visitantes, pero Setién reconoce que «a nadie le resulta fácil ganar fuera. Pero en Murcia realizaron un partido extraordinario y cuentan con muchos jugadores que pueden marcar».

Balón parado

El Lugo ha obtenido muchos réditos en las acciones a balón parado en las primeras semanas de competición. No obstante, el Girona no le va a la zaga. «Son muy peligrosos en la estrategia, porque poseen un amplio repertorio y cuentan con jugadores que van muy bien de cabeza», señala Setién.

Jandro, máximo asistente de la Liga, es uno de los futbolistas destacados de los catalanes. «Es desequilibrante. Con un pase puede dejar solo a un compañero», comenta Seoane.