Manu, Víctor Marco, Belfortti y Pita siguen en el equipo que se quedó a un paso del ascenso en el 2011 en la eliminatoria contra el Murcia
10 oct 2012 . Actualizado a las 19:43 h.No hay que echar la vista atrás hacia un pasado muy remoto. Solo hay que remontarse poco más de un año para contemplar uno de lo episodios más dolorosos de la historia reciente del Lugo: la eliminatoria por el ascenso a Segunda División contra el Murcia. Al final, se la llevaron los pimentoneros en el Ángel Carro, después de que el árbitro anulase un gol a Ballesteros. Cuatro jugadores quedan en el equipo que vivieron aquel instante en primera persona. Manu, Víctor Marco, Belfortti y Pita lo reviven. Aquel tanto que no subió golpea su memoria.
MANU
El capitán, desde la banda. Manu ya era el capitán del equipo en aquel partido. Al finalizar, una foto suya con la mirada perdida ilustra el sentimiento de lo que se había escapado. Lo primero que se le viene a la mente es «el gol que anula». «Todo en un segundo. Ya no sabemos ni qué pasó. Si lo da, nos metíamos de lleno en la eliminatoria. Y sí, en aquel momento en lo único en que piensas es en comerte al árbitro... Y rabia, mucha, porque se va todo el trabajo del año. Pero con el tiempo, le das otra importancia, y al final, nos volvemos a encontrar, y en Segunda».
VíCTOR MARCO
El primero en llegar al árbitro. En un segundo, la carrera y el gesto de el central valenciano tras e gol de Ballesteros varió dirección y emoción: de alegría a indignación, hacia el árbitro: «Tengo el recuerdo muy cercano. Veo el gol anulado y que salimos lanzados al colegiado». «La eliminatoria se nos había puesto muy cuesta arriba en Murcia, pese a que habíamos hecho una buena primera parte. En Lugo salimos muy enchufados, dominando desde el principio... Y el gol nos llevaba a la prórroga. Son muchos sentimientos entremezclados. Lo mejor es que ahora los dos equipos estamos en Segunda».
Belfortti
«No guardamos ningún rencor». Belfortti conformaba con Víctor la pareja de centrales. El Murcia no les inquietó aquel día, puesto que el Lugo lo aparcó contra su área. «Lo recuerdo con tristeza -destaca-. Habíamos hecho las cosas muy bien y al final no tuvimos premio. Pero el fútbol te quita y otras veces te da, como nos pasó al año siguiente». Para él, el tanto de Ballesteros lo focaliza todo: «El gol que nos anulan... Me quedo con eso. Y ahora jugamos contra ellos. No guardamos ningún rencor, y ganar nos vendría genial».
PITA
«La última jugada no se me olvida». Pita llevaba la manija de aquel equipo, con Marcos Rodríguez. Prefiere no pensar mucho en lo sucedido, aunque el recuerdo es imborrable. «La última jugada no se me olvida -resalta-. Podía ser dudosa o no. Si hubiera sido en la otra área posiblemente no la hubiera pitado... Pero nosotros tenemos ahora el premios de jugar en Segunda, y no hay que acordarse tanto de aquello». Eso si, no le resta trascendencia: «Era un gol muy importante, porque nos metía en la prórroga».