La zaga del Lugo que reciba el Mirandés, similar al del año pasado
25 sep 2012 . Actualizado a las 14:34 h.A la espera de lo que ocurra con Belfortti; o si David de Coz alcanza el ritmo suficiente como para entrar en la próxima lista, lo cierto es que la defensa que el Lugo presente ante el Mirandés podría ser muy parecida a cualquiera que Setién hubiera dispuesto en la pasada temporada. Las bajas son el mayor condicionante, pero salvo Víctor Díaz (uno de los refuerzos), tanto Víctor Marco, como Fran Pérez o Manu podían haber sido titulares en Segunda B. Son los tres supervivientes de los componentes de la zaga que consiguió el ascenso.
Y sin embargo, pocas veces coincidieron los tres en un once tipo del curso anterior. El que menos oportunidades tuvo de los tres fue Fran Pérez. Para el central santanderino cambiaron las tornas, y Setién lo ha elegido como titular en el inicio liguero. Su velocidad y contundencia ofrecen un perfil que el técnico no encuentra en ninguno de sus otros efectivos para ese puesto.
«Si seguimos aquí, es porque el míster ha pensado que somos válidos», resalta Fran. Manu es el que más años lleva en el club, Víctor suma su tercera temporada y Fran, la segunda.
Capacidad de entendimiento
Los tres se conocen a la perfección, lo que puede ayudar en un momento de indefinición, después de los siete goles que ha encajado el equipo en las dos últimas jornadas. «Y nos entendemos», subraya Fran.
Un entendimiento que les ha de servir en la coordinación de movimientos. En una categoría en la que la variante fundamental con la que se han encontrado, y que ha exigido una rápida adaptación, es la velocidad con la que se juega, mucho más elevada que en Segunda B, como el propio Fran Pérez reconoce: «El cambio es grande, en cuanto a ritmo. Te encuentras delante a gente rapidísima. El balón también se mueve de forma mucho más viva, por lo que te encuentras con muchas más dificultades para todo».
Hacerse a la categoría
Los tres se estrenan en la Segunda División. «Nos vamos haciendo poco a poco a la categoría», explica el central. Aunque para el equipo sea la segunda vez, el curso intensivo de adaptación es para todos.
«En casa nos estamos haciendo fuertes. Hasta ahora, hemos tenido dos baches, pero es normal», indica.
Cada partido significa también una forma, una oportunidad para reivindicarse, de hacer válida la opción del entrenador y del equipo de apostar por su continuidad en una categoría superior. Y más, cuando no tantos de los jugadores que consiguieron el ascenso se quedaron, lo que muchos pretendían.