El Lugo es uno de los equipos que menos chuta en la categoría
21 sep 2012 . Actualizado a las 19:21 h.El Lugo mantiene la esencia y el fondo de su fútbol. Domina a lo ancho el campo, gusta del balón, aunque no siempre esa circunstancia se refleje en los balances de posesión. La parcela central suele ser territorio de su propiedad en cada partido, con los hombres adecuados para ello. Sin embargo, en las últimas jornadas han llegado los problemas en donde se deciden los partidos: las áreas. El equipo no las ha dominado, por lo que se han escapado puntos que, en el transcurso de los partidos, se daban por sentados por el dominio mostrado en el juego.
El Lugo genera, crea ocasiones, pero no encuentra el camino correcto para definir. Suele faltar un último pase, sobre todo con rivales encerrados, o este no es aprovechado por el adversario.
Es significativo señalar que la preponderancia ofensiva de los de Setién no se traduce en una sobreabundancia de ocasiones de cara a la portería contraria. Es más, solo el Santander de Fabri, que llenó la Copa con petróleo del Ángel Carro, tira menos a puerta que los lucenses.
En lo que va de competición liguera, con cinco jornadas, el Lugo ha golpeado a puerta en 47 ocasiones, para marcar los seis tantos que le han dado el mismo número de puntos. Con una elevada efectividad, vistos los números. El Racing se ha quedado en 43 lanzamientos a la meta rival, mientras que el Las Palmas y el Elche igualan los chut de los lucenses, pero los alicantinos son los máximos goleadores de la categoría, con 12 dianas.
El equipo con mayor producción ofensiva es un recién descendido como el Villarreal. Los castellonenses llevan 81 remates y, sin embargo, el mismo número de goles que el Lugo.
Vocación ofensiva
El Lugo presta más atención a la creación, y esta es considerada como el primer paso para una buena defensa. Todos los recursos, desde el saque del portero, se centran en llegar con toda la claridad posible al área contraria. No siempre se consigue y los zagueros rivales crean grandes quebraderos de cabeza a los atacantes rojiblancos.
Pese al salto de categoría, no es sencillo contemplar partidos de tú a tú. El Lugo siempre expone, pero no todos sus rivales tienen el juego de ataque como prioridad, al contrario, resguardrase. El desempeño del equipo se ve entonces entorpecido, sin el menor rubor del adversario.