El Lugo se conjura por el fin de los tropiezos

M. PIchel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Hacer buenos los tres últimos empates ganando de nuevo en casa. Es lo que necesita un Lugo muy motivado para recibir esta tarde al Alcalá. Setién ha dejado entrever una más que probable revolución en el once, con la firme intención de dejar de tropezar de una vez. Todos en el equipo saben que cuatro jornadas sin triunfos suponen demasiada ventaja para quien aspira a pelear por el ascenso al final de curso. Por eso se conjuran para ponerle fin. La cita, a las cinco en punto de la tarde en el Ángel Carro.

Solo se piensa en la victoria. El sentir general en la plantilla rojiblanca es que no se pueden dejar pasar más oportunidades. Porque entre sus futbolistas, nadie piensa en la diferencia de potencial o presupuestaria que pueda existir con los clubes de la parte alta de la clasificación, y sí que pelean con ellos codo con codo por un único objetivo. «En ilusión no nos pueden ganar», insiste siempre el capitán, Manu.

Escasez de espacios

Se espera que el Alcalá llegue a Lugo con un espíritu conservador. Por eso, Setién ha insistido en los entrenamientos de la semana en familiarizar a sus jugadores en maniobras con escasez de espacios. Para, si como se prevé la pelota sea suya en exclusividad, alcanzar la velocidad suficiente en los desplazamientos que le permita desarbolar a los supuestamente bien armados zagueros visitantes.

Y ganar en precisión, en puntería, en la lucidez siempre presente en las intenciones del técnico para con sus jugadores de ataque. Será la que acabe de decantar la balanza del lado local. Porque dos goles en cuatro jornadas es un balance pobre para quienes hasta hace muy poco pugnaban con el Castilla como máximos realizadores de la categoría. Si se confirma lo visto durante la semana, el once rojiblanco será el más ofensivo de las últimas jornadas.

Pocos piensan que el Alcalá vaya a ser un adversario sencillo. Pero sí esperan que se convierta en el primer triunfo después de un mes sin saborearlos, sin compartirlos con una afición deseosa de sumar de tres.

«Hay que ganar, ganar y ganar. Solo vale eso», alentaba Zarandona, ausente hoy (de duelo por su hermano). Tres puntos que permitrán aumentar a cuatro la ventaja sobre el Rayo B, que perdió ayer 0-1 con el Coruxo.