Un Lugo ambicioso, pero sin munición

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Los regalos de los rojiblancos sirvieron la eliminatoria de Copa en bandeja al Oviedo

01 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Golpe de mano del Oviedo en el Ángel Carro. El Lugo dominó largos tramos del partido y cuajó una puesta en escena asombrosa. Sin embargo, los asturianos regalaron a los rojiblancos una dosis de su propia medicina. La pegada se alió con los de Pacheta y la Copa comenzó a esfumarse de las orillas del Miño en el arranque de la segunda mitad. Los locales mantuvieron la ambición e intensificaron la apuesta ofensiva. Pero la ansiedad por obrar el milagro acabó pasando factura. Criterio a la baja y carencia de munición.

Desborde de energía del Lugo en el arranque. El Oviedo debió confundir a los rojiblancos con los sioux, porque le llovían golpes y flechas por todos los lados. Belencoso remató ligeramente desviado la primera incursión de los de Setién por banda izquierda. Y, a partir de entonces, los anfitriones se desmelenaron contra un adversario que bastante tenía con guarecerse alrededor de su guardameta.

A diferencia de anteriores compromisos, el Lugo careció de pegada, pese a que las bandas volvieron a convertirse en puñales. Dani Barrio sudó la gota gorda ante las acometidas protagonizadas por la vanguardia local. Pero el gol se hacía de rogar.

Y la desgracia se cebó finalmente con los locales. Varias imprecisiones en la creación culminaron con una cesión de Belfortti. Y el regalo acabó convirtiéndose en un tanto del Oviedo. Diego Rivas subió el valor de la pifia a antológica en el despeje y Rubiato aprovechó la situación para poner patas arriba la eliminatoria.

El golpe dejó grogui al Lugo, que se desorientó por momentos. No obstante, los rojiblancos volvieron a apretar los dientes en el tramo final del acto inaugural. Monti y Belencoso, que provocó un terremoto en el poste, vieron que la igualada se escurría por centímetros. Y la afición, que despidió a los de Setién entre vítores en el intermedio, dejó claro que la rendición no era contemplada como una opción.

Debacle

No obstante, el panorama se nubló completamente nada más comenzar la segunda parte. Un regalo de un esperpéntico Zarandona sirvió en bandeja el segundo gol a los carbayones. Lo transformó Martins. Y, tres minutos después, Rubiato ganó un balón de cabeza tras una falta botada por Xavi Moré para poner aún más kilómetros de distancia en el electrónico.

Pero el Lugo apeló a la heroica. Garrido envió el zapatazo de la ilusión a las redes y los rojiblancos incrementaron las revoluciones exponencialmente. Setién introdujo modificaciones ofensivas para que el agobio sobre el Oviedo creciese hasta hacerse asfixiante.

No obstante, el cerco que los locales establecieron en el área de los asturianos no se transformó en el anhelado gol. La Copa volvió a huir del Ángel Carro.

Goles: 0-1, min 25, Rubiato. 0-2, min 49, Martins. 0-3, min 52, Rubiato. 1-3, min 60, Garrido.

Árbitro: Gómez Ríos (Cataluña). Amonestó a Isma por los locales y a Falcón, Pelayo, Martins y Álvaro Cuello por los visitantes.

Incidencias: Primera eliminatoria de la Copa del Rey. Unos 1.700 espectadores en el Ángel Carro.

Diego Rivas, Aitor (Luismi, min 75), Belfortti, Garrido, Manu, Zarandona (Berodia, min 63), Rubén García (Javi Rey, min 75), Quero, Monti, Isma y Belencoso

Dani Barrio, Owona, Jandrín (Nano, min 66), Negredo, Álvaro Cuello, Pelayo, Rodríguez, Falcón, Xavi Moré, Martins (Aitor Sanz, min 63) y Rubiato (Óscar Martínez, min 74)