Con Quique Setién sancionado en la grada de la Nueva Condomina (tampoco podrá dirigir la vuelta en el Ángel Carro), su segundo entrenador, Juan Peón, salió a la palestra para explicar cómo había visto el encuentro. Sus primeras palabras las dedicó a los colegiados: «Estamos muy disgustados con la actuación el árbitro. Nos ha perjudicado seriamente, sobre todo al conceder el primer gol, que viene precedido de una mano clara de un jugador del Real Murcia, tal y como pudimos comprobar en las imágenes de la televisión».
Setién, que no compareció en rueda de prensa, también criticó abiertamente la actuación arbitral al acabar el encuentro.
Al Lugo le tocará remontada en la vuelta, hacer la hombrada, y el ayudante se mostró plenamente consciente de que hay que cambiar ciertos aspectos futbolísticos para lograr el ascenso en esta primera eliminatoria. Sin embargo, no se declaró excesivamente contrariado por el fútbol rojiblanco, ayer celeste: «No jugamos mal, pero hay que reconocer el enorme potencial de un equipo tan complicado como el Murcia. Ellos están diseñados para ascender».
«Sabemos que va a ser difícil -admitía Peón-, pero ahora nos toca a nosotros llenar el estadio y empujar al equipo». Tiene claro por dónde deben pasar los planes para aspirar a la remontada en casa: «Necesitamos marcar un gol en los primeros minutos del partido para meternos de lleno en la eliminatoria».
Iñaki Alonso
Iñaki Alonso estaba satisfecho a la conclusión, puesto que su equipo irá con clara ventaja al Ángel Carro de Lugo. Pero le da vida a su rival: «El que piense que con el 2-0 la eliminatoria y el ascenso están finiquitados está muy equivocado. El Lugo es un gran equipo, con mucha pólvora de medio campo para arriba y en el Ángel Carro nos va a meter mucha presión». «Sabemos dónde estamos y adónde vamos a jugar. El resultado es bueno, sí, pero hay que rematar la faena», concluyó.