Que si dos mediocentros, que si tres. Si mantener el esquema tradicional o regresar a otro que ha ofrecido algo más de consistencia en el medio del campo. En esta disyuntiva se encuentra el Lugo de Quique Setién ante el duelo de ida contra el Murcia.
El técnico sopesaría la posibilidad de incrustar al Javi Selvas en el medio del campo, como guardaespaldas de Carlos Pita y Marcos Rodríguez, que así adelantarían su posición. Es un sistema que el entrenador ya utilizó en el encuentro que el Lugo disputó contra el Madrid B en la jornada 33, y en la segunda parte del choque contra el Rayo Vallecano.
Esta variante, más defensiva a priori, le otorgó a los lucenses un mayor control de la pelota (en Valdebebas, mientras ambos contendientes tuvieron a once en el campo), además de pasar menos apuros atrás. Pero Setién ha hecho sobre todo hincapié esta semana en su habitual 1-4-4-1-1.
Y es que en la zaga se encuentran los principales problemas de los rojiblancos, que fuera del Ángel Carro ha encajado nada menos que 29 goles, de los 39 que le han hecho en todo el campeonato. Por su parte, los murcianos han sumado 40 tantos en la Nueva Condomina, en donde no perdieron ni un solo encuentro y solo recibieron 6.