16 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Si según los datos del club, en el Ángel Carro caben 4.800 espectadores, ayer faltó poco para alcanzar el lleno. El público vibró como nunca, y aguantó estoicamente al final para saltar de alegría, como lo había hecho hasta que Manu marcó el penalti que conduce a la gloria. Se lanzaron al campo a festejarlo con los jugadores. Abrazos espontáneos con los futbolista, compartiendo el sueño de lo que ha de venir. La fiesta siguió en el vestuario, luego, en la Fonte do Rei, y finalmente cena con todos los miembros de la plantilla.
Los rivales
Hoy conocerá el Lugo, a partir de las cuatro de la tarde, cuál será su rival en la primera eliminatoria. Entrará en el bombo con los otros tres campeones, Éibar, Sabadell y Murcia.