El triunfo de la perseverancia

Xosé Ramón Castro
X. R. CASTRO VIGO / LA VOZ

CDLUGO

El fútbol le está devolviendo a Fabri González (Santa Comba, Lugo, 1955) veintiséis equipos después parte de lo invertido. En el Granada vive su época dorada. Primero firmando un ascenso histórico después de dos décadas de los rojiblancos en Segunda B y ahora luchando con los mejores de la Liga por un puesto en la Primera División, una categoría que apenas cató. Tan solo unos partidos en el principio del fin del Logroñés. Como buen estratega, ya se encargó de hornear el duelo del domingo al decir que la contienda será clave para el Celta y no tanto para ellos. Una manera de quitarse presión. Con fama de trabajador incansable, no es nada extraño verlo en el graderío de cualquier campo de Segunda siguiendo las evoluciones de sus rivales en su día libre.

Aunque no lo dice, da la impresión de que Fabri no está contento con el trato que le ha dispensado el mundo del fútbol. «Son bastantes años de trabajo por ahí no muy bien comprendidos, aunque nunca fueron mal a nivel deportivo porque mis equipos siempre estuvieron bien clasificados. En Segunda B en zona de play off, pero el año pasado con el ascenso y con la temporada que estamos llevando a cabo este año viene un poco a equilibrar y ponerme un poco más contento con respecto al pasado». El lucense comenzó en el Comercial antes de dar el salto al Lugo. Desde ahí una larga lista de equipos, casi todos de Segunda B, con un paso nada efímero por el fútbol portugués y con el regreso a España marcado por el paso por el Alavés de Piterman. Hasta que en Granada ha encontrado el reconocimiento y la felicidad. «Digamos que no tuve mucha suerte de estar mucho tiempo en los clubes por las razones que fueran, y a uno siempre le gustó el fútbol y trató de poder entrenar. Deambulando de un lado para otro. En Granada, faltando un tercio de Liga un recién ascendido está en una situación privilegiada. Vamos a ver hasta dónde somos capaces de llegar. La ciudad está loca con el fútbol, pero trato de tener los pies en el suelo».

Cualquier opción de pensar en Los Cármenes en el ascenso directo pasa por ganar mañana al Celta, pero Fabri le ha traspasado toda la presión al equipo de su tierra: «Pienso que es un partido mucho más clave para el Celta, lo que no significa que yo quiera evitar responsabilidades. Se dice que esta es una categoría de rachas y sería extrañísimo que un Madrid o Barcelona perdieron cinco partidos seguidos como hizo el Betis o tres como lleva el Celta. Para el Celta es un partido muy importante porque de no ganar en Granada y hacerlo los de arriba lo iban a alejar del ascenso directo y yo siempre digo que cuidado con el equipo de los tres que se descuelgue, que lo puede pasar mal en el play off».

La derrota podría conducir al Celta a una tercera plaza que considera envenenada: «El que quede descolgado seguirá siendo un grandísimo equipo, pero no deja de ser una decepción y para los que vengan de atrás es una alegría». De los tres, considera que los problemas económicos han convertido al Rayo en el más fuerte y descarta que el Betis vuelva a las andadas. Según su teoría, podría convertirse en verdugo de un paisano.