El Lugo encontró su horma

Marcos Pichel LUGO

CDLUGO

Empate Los rojiblancos salvaron un punto ante un Conquense muy serio

31 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos partidos sin ganar son demasiados como para catalogar al Lugo como un equipo de extremos, que o se lo lleva todo, o no. Pero ayer tropezó por segunda semana seguida. Salvó un punto, eso sí, y se notaron en demasía las bajas (además, Belfortti se lesionó). Faltó el juego acostumbrado, porque el Conquense no renegó del mando y se convirtió en la horma de su zapato. Nueve victorias seguidas después, empate en casa.

Un mundo le cuesta al Lugo hacerse con un partido en el que no alcanza el protagonismo y no trenza ni tres pases, en el que el rival se siente tan cómodo con la posesión como sin ella. Advertía en la víspera Tornero: debemos tener la pelota. También se comentaba que el Conquense era un equipo que se sentía más a gusto con un fútbol directo. Pues bien, lo uno llevó a lo otro: ni los locales tuvieron la manija como acostumbran ni los visitantes la rechazaron. Sobre todo, en la primera mitad. Claro que parecía raro que un conjunto que cuenta con Cubillo de organizador se desentienda del control y la rife.

Lo que sí quedó definido es que el Lugo no ofrece sus mejores prestaciones en la defensa del balón parado, y su rival las optimiza. Y así, los rojiblancos desecharon la primera mitad.

El Conquense se sintió afortunado. Aun con el mérito de impedir la construcción local, el gol que lo ponía en ventaja fue un regalo: el que por desgracia le hizo Escalona al fallar por alto en una falta colgada. Belencoso la peinaba para colocar el 0-1. Antes, Ballesteros, sin suerte en el remate, había estrellado un balón en el larguero después de sentar a dos defensas.

Era la segunda vez en toda la temporada que el Lugo debía remar a contracorriente en el Ángel Carro. Es lo que tiene ser tan generoso. La primera, le remontó al Madrid B y ganó por 3-1.

Estático, lento en el pase y en los desmarques, sin profundidad en las bandas, con Marcos, principal referente creador, vigilado hasta el extremo de llegar a tener encima a dos y a tres adversarios. Un panorama poco halagüeño para los locales.

Generosos en el esfuerzo

Pero los de Setién también saben mostrarse generosos en el esfuerzo. Y en los 20 primeros minutos de la la segunda parte dieron un arreón de jerarquía. Apareció la intensidad, la velocidad, el ansia de triunfo para acorralar a los manchegos. Más por impulsos que por juego, mordieron a su rival en la yugular, hasta conseguir la ansiada sangre que necesitaban: Azkorra cabeceó hacia atrás en el área pequeña, y llegando desde atrás, Iván, ayer extremo izquierdo, ponía su alma en la escuadra para empatar.

Los de Cuenca se conformaron con las tablas, y emborronaron cualquier intento del Lugo para triunfar.

Goles: 0-1, min 31, Belencoso. 1-1, min 60, Iván González.

Árbitro: Ignacio Hermosilla, de La Rioja. Mostró amarillas a los locales Manu y Javi Selvas, y a los visitantes Eduard, Belmonte y Mario. Expulsó al utillero del Lugo, Carlos Sánchez y su delegado, José Antonio Abad.

Incidencias: Unos 2.500 espectadores en el Ángel Carro.

Escalona, Cristóbal, Manu, Víctor Marco, Belfortti (Pablo Ruiz, min 39), Marcos, Javi Selvas, Tornero (Antas, min 65), Iván González, Ballesteros y Azkorra

Eduard, Belmonte, Juachi, Garrido, Alba, Berodia (Adai, min 90), Cubillo, Elías, Nevado, Mario (Nacho Calvillo, min 85), Belencoso