El Lugo ha comenzado la construcción de su fortín en casa. No sé si con licencia municipal o no, no sé si por mucho o poco tiempo, pero sí con una fe a prueba de bomba. Sin renunciar a su filosofía de juego combinativo desde las botas de Escalona (sólo la inseguridad que ofrecen los centrales rojiblancos y el propio Cristóbal sacando el balón jugado insufla más peligro que los propios delanteros adversarios), da la sensación de que el equipo no para de crecer en su rendimiento biunívoco, espectáculo y resultados. Y que aún le falta un buen trecho para alcanzar el techo de su nivel. Frente a un buen equipo como el Badajoz, un interesante compendio de calidad y disciplina táctica, con alto ritmo de juego y sin bajar ni un ápice la guardia jamás (ni con el 3 a 0), los de Setién realizaron un primer tiempo antológico basado en dos premisas: una, ejerciendo una presión asfixiante sobre el rival, robando el cuero en la línea de tres cuartos y dándole una excelente velocidad a la circulación del balón; otra, tejiendo un fútbol de muchos quilates, sustentado en las triangulaciones matemáticas entre los dos mediocentros, Marcos y Pita, asociados a Arroyo, reconvertido a interior, y Azkorra. De este cuarteto de solistas partió la mejor partitura rojiblanca de lo que va de temporada. Y eso que Belfortti puso un nudo en la garganta de los adeptos lucenses, en el minuto 2, cuando le regaló el cuero a Viyuela, que se topó con la agilidad felina de Escalona. Para redondear la exhibición antes del descanso, Marcos, el mejor sobre el campo, se sacó de la chistera un misil desde treinta metros, que sacó las telarañas de la escuadra. Gol antológico, que dejaba el resultado en franquicia. El Lugo borraba sus fantasmas defensivos a base de juego y goles, con lo cual alejaba el peligro de sus bajones postreros. El gol de Manu sentenciaba, después, pese a que Grille aprovechaba cerca del final otro fallo defensivo. Insuficiente; el partido ya estaba cerrado, cuando los lucenses recaían en sus propias carencias atrás. El Lugo ha reforzado su segunda plaza y acorta distancias con el líder, el Celta B.