El Castro vivió un verano complicado. Después de la dimisión de Kubala a principios de agosto, el club zozobró hasta que finalmente Jose Durán se hizo con el cargo de entrenador. En la primera jornada del nuevo curso en Preferente, ante el Santiago de Compostela, el equipo aguantó durante cincuenta minutos, pero acabó pagando su falta de rodaje para caer por 4-0. Y perdió a Cascudo para las próximas cuatro semanas a causa de una rotura fibrilar.
-¿Tomar las riendas del Castro supone el desafío más difícil de su carrera?
-Sí. El año que cogí al Lugo en Tercera fue complicado porque el club tenía problemas. Pero había un buen equipo. Este es el reto más difícil.
-Conseguir la permanencia en Preferente sería gratificante...
-Es el objetivo que nos hemos marcado y compensaría lo que vamos a vivir todo el año.
-¿Por qué aceptó hacerse entrenador del Castro?
-La decisión final la tomé porque es un equipo de Lugo, que está cerca de la capital y que compite en Preferente. Tal y como están las cosas, creo que puedo echar una mano.
-¿Se puede considerar el inicio del campeonato como su pretemporada?
-El primer mes de Liga será nuestra mini pretemporada. El año será muy duro, porque a día de hoy tenemos dieciséis jugadores y es difícil encontrar futbolistas en el mercado. Las cuatro primeras jornadas nos deben servir de rodaje, para coger conceptos. A partir de la quinta, intentaremos ser competitivos.
-¿Tuvo tiempo para hablar con Kubala?
-Sí, porque la relación que tenemos es buena. Me estuve poniendo al día de la situación del club, pero todo se vuelve un poco más complicado cuando el día 15 de agosto sólo cuentas con nueve jugadores.