El puesto de defensa central en el Lugo se ha caracterizado por su estabilidad desde que se consiguió el retorno a la Segunda B en el 2006. El equipo no se ha embarcado en cambios revolucionarios en el eje de la zaga y los jugadores han logrado permanecer a lo largo de las temporadas. Símbolo de la importancia que se le concede a estos posiciones en el fútbol actual. Como mucho, un fichaje y un adiós por curso. Sin embargo, sus evoluciones generan un continuo debate. Tanto, que este año sí que se puede concretar un punto y aparte, entre las bajas confirmadas y las posibles.
La situación actual es la siguiente: salida de Aira, tras cuatro años en el club. Como antes se fueron Garmendia, Germán o Juan Bardal. En el alero, la de Alberto García (aunque su adiós se da por hecho en algunos círculos) y pendiente de confirmar la continuidad de Pablo Ruiz, con el joven Álex Bao en la última fase de recuperación. Las pistas de lo que busca Quique Setién las dejó Aira: «Me dijo que quería un jugador más rápido y contundente».
El juego impuesto por el técnico cántabro implica una línea defensiva muy adelantada, con espacio abundante a sus espaldas. «A todo el mundo le gusta el estilo, es muy agradable a la vista, pero también tiene sus desventajas», apunta Alberto García. Y estas giran todas en torno a que el más mínimo error suele conllevar una opción de peligro para el portero rojiblanco. No obstante, una de las críticas que más se ha escuchado en la grada del Ángel Carro, certificada con los hechos y los goles recibidos, versa sobre las dificultades para defender las jugadas de estrategia. De ahí, en parte, los cambios pretendidos.
En espera
Después de dos años en el equipo, Alberto García aguarda para conocer su futuro. «No hablé con nadie, pero estoy abierto a cualquier cosa», dice. Parece complicado que renueve, y él lo constata. «Porque este año, salvo en la primera vuelta, no jugué lo que me habría gustado, independientemente de si yo quisiera seguir o no».
De momento, descansa en su casa en Vigo, aunque reconoce que querría dejar listo cuanto antes lo que hará. «Como todos los futbolistas, lo que quiero es jugar, no me importa si tiene que se fuera de Galicia», dice el defensa. Y puede hacerlo tanto de central como de mediocentro. «No sé si la polivalencia es buena», matiza. Aunque él se ha acostumbrado a la zaga. «Porque es lo que he hecho los últimos cuatro años».