Solo el Zamora logró meterse en la fase de ascenso partiendo de atrás con una puntuación similar
06 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las estadísticas están para romperse. Esa es la que frase más utilizada por los entrenadores cuando los números le son adversos y los del Pontevedra ahora mismo generan dudas, entre otras cosas, porque el equipo no acaba de encontrar la regularidad necesaria para culminar la remontada.
No obstante, el hecho de que el gran rival sea el Palencia invita a un moderado optimismo porque el inquilino de la Nueva Balastera no semeja estar en condiciones de aguantar el tirón. Eso quedó patente una vez más en Izarra. Salvó los muebles con un tanto en el minuto 93 frente a un claro candidato al descenso a Tercera y el camino de espinas no ha hecho más que arrancar. Lo normal es que se venga abajo en cuanto aumente la presión con la inminente cercanía de la conclusión del campeonato.
Guarismos idénticos
Sea como fuere, se da la curiosidad de que los 50 puntos que ostenta ahora mismo el Pontevedra son los mismos que tenía el año pasado el colectivo que dirigía José Aurelio Gay. Los pupilos de Pablo Alfaro igualan prácticamente todos los guarismos porque también han conseguido 14 victorias 8 empates y 10 derrotas. Para encontrar una distorsión mínima hay que echar mano de la diferencia de goles. Así, la plantilla actual suma ocho tantos más (46), aunque también ha encajado cinco más (36).
La tradición de los últimos años en el Grupo I de Segunda B dicta que estos números solo han acabado con final feliz en una ocasión. El Zamora disfrutó de ese privilegio en la pasada temporada al colarse en la promoción partiendo de una situación similar a la del conjunto granate. Los futbolistas castellanos, que contaban con 48 puntos en la jornada 32, estaban a dos de la cuarta plaza y al final se colaron en el play off logrando 13 de los últimos 18 puntos en juego.
El Pontevedra, que partía de la cuarta plaza, únicamente fue capaz de arrancar un empate y cerró la liga regular en una decepcionante duodécima posición, que aún continúa en la retina de los aficionados.
Rayo y Lugo no remontaron
El Rayo Vallecano es uno de los casos de fiasco. En la temporada 2005-2006 era quinto con 51 puntos y no consiguió limar los tres puntos que le sacaba La Unión Deportiva Las Palmas. Sumó 62, pero el corte se situó en los 66 del sorprendente Vecindario.
Dos años después fue el Lugo el que se quedó con la miel en los labios. En la jornada 32 contaba con 48 puntos por los 53 del Universidad de Las Palmas y del Deportivo B, que fue el que se coló en la promoción con 62.
Los de las Murallas se quedaron apeados con 60 al perder en la última jornada en el Anxo Carro con el Fuerteventura (63), que acabó tercero. Fue sin lugar a dudas un tremendo jarro de agua fría para la hinchada lucense, que se las prometía muy felices antes del duelo con los canarios.