Rubén Pérez y Carlos Rodríguez anotaron los dos tantos de los racinguistas en la recta final del encuentro
05 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Racing venció al Lugo por 2-0 en el derbi disputado ayer en A Malata. Con esta victoria, los ferrolanos se toman un pequeño respiro en su dura lucha por salir de la zona de peligro de descenso a Tercera División, mientras que los lucenses desaprovechan una gran oportunidad de puntuar fuera de casa y acercarse a las plazas de promoción de ascenso.
Los racinguistas, que solo han podido ganar siete partidos en lo que va de temporada, le tienen tomada la medida al equipo de Quique Setién, ya que han ganado en los dos encuentros disputados frente a ellos.
El Racing necesitaba puntuar para sacar la cabeza del hoyo y el Lugo para acercarse a los puestos de promoción. Se esperaba un derbi vibrante, con dos equipos volcados al ataque. Sin embargo, fue un partido soso, con poca pegada y en el que los porteros apenas tocaron el balón.
El Lugo tuvo la posesión del esférico, jugó mucho mejor que el Racing, aunque le faltó profundidad. Llegó arriba en alguna escapada de Arroyo por la banda y poco más. Al Racing, como es habitual, le faltó de todo, desborde por las bandas, incorporación de la gente de media campo y hasta sacarla jugada en lugar de abusar del pelotazo. Sin embargo, la entrega de sus jugadores en la presión le bastó para frenar al Lugo.
La expulsión del racinguista Nacho Calvillo por un codazo a Seoane a los 71 minutos de juego cambió el encuentro. El Racing se creció ante la adversidad y el Lugo no supo aprovechar su superioridad numérica.
Los ferrolanos pasaron a jugar con dos líneas de cuatro y dejaron delante a Juan Martínez. Un robo de balón les permitió adelantarse en el marcador, tras una acción de calidad de Rubén Pérez. Fue un momento de confusión para el Lugo, que jugaba con diez ya que en el vestuario atendían a Seoane de su golpe en la nariz.
El 1-0 dio alas y confianza al Racing y metió presión al Lugo. Quique Setién, que ya antes del gol había metido a Sergio por Maikel para aprovechar su velocidad, retiró del campo a Arroyo para dar entrada a un jugador explosivo como Xaime Noguerol. Sin embargo, no se ganó mucho en pegada.
Sin sufrimiento
El Racing no llegó ni a sufrir, ya que en la recta final del encuentro en una nueva contra por la banda derecha Carlos Rodríguez se sacó de la chistera un tiro cruzado que se coló por el segundo palo y ante el que nada pudo hacer Escalona, aunque llegó a tocar el balón.
Los racinguistas comenzaron a saborear un triunfo caído del cielo, mientras que el Lugo nunca se rindió y aunque cansado se dejó la piel hasta el pitido final del árbitro.