La rentabilidad anecdótica

Murillo

CDLUGO

El Lugo ha regresado del Reyno de Navarra con el mismo punto agridulce de otros tantos escenarios, propios y ajenos, donde el equipo lucense ha clonado el mismo guión. De ahí, la vigencia del aserto de Escalona de que hay que mejorar el rendimiento en las dos áreas. De nuevo, otra lesión de Maikel, en el minuto 24, ha privado al Lugo de su referente goleador, y ha proporcionado que otro defensa, Cristóbal, como Cancela en León, tuviese que asumir el papel realizador para compensar el enésimo regalo defensivo aprovechado por Gabilondo para adelantar a Osasuna B. Menos mal, que otra vez Escalona, ganándole dos mano a mano al expulsado Líbano, salvó un punto valioso. Insuficiente, por otra parte, para asaltar un puesto promocionista. No así para mantener una imbatibilidad a domicilio, que, no obstante y aún convirtiendo a los de Setién en el equipo viajero más rentable, no deja de ser meramente anecdótica. Y me explico: ahora mismo, el Lugo tendría dos puntos más permutando una victoria y una derrota por dos empates, ocupando así el cuarto puesto de la clasificación. Por eso, Setién tendrá que multiplicar sus esfuerzos en mejorar tanto el balance defensivo como el ofensivo. Es más, en los dos últimos encuentros se ha acentuado esa descompensación. El estilo de juego requiere un mayor riesgo atrás (que es aprovechado mejor por los rivales en el Ángel Carro al contar con mayores espacios), y eso exige una gran concentración para la defensa de ayudas, sobre todo, para tapar las subidas de los dos laterales. Y hay que mejorar el remate y la rentabilidad del desborde y velocidad de Tornero, por ejemplo. La próxima visita del intratable líder, el Éibar, va a ser una prueba casi definitiva para calibrar las esperanzas rojiblancas.