Álex Bao entra en la rueda del Lugo con la ilusión de mantenerse

M.?P.

CDLUGO

A todos sorprendió el pasado domingo la inclusión de Álex Bao en la convocatoria del Lugo, y lo hizo aún más su salida en el once titular. ¿A todos? No al entrenador, lógicamente, pues Fonsi Valverde tenía en mente darle la alternativa este año «por su evolución en las últimas cuatro jornadas», como explicó al finalizar el derbi contra el Racing de Ferrol. Tampoco al jugador, que empezó a intuirlo durante la semana. «Porque el míster suele trabajar mucho con el once titular y me incluyó en él», razona el joven central. No sólo entró en la lista, sino que saltó al pasto del estadio de la rivera del Miño. Una vez entrado en la rueda, con el visto bueno del entrenador, su ilusión es seguir. «Tengo que trabajar más fuerte aún para agradecerle la confianza», confirma Bao.

El defensa ascendido de los juveniles no pudo reprimir su sorpresa cuando Valverde le dijo que saldría en el once. «Una grata sorpresa», que le hace sentirse «muy contento por la competencia» que en la posición de central hay en el Lugo. Volvió a «descubrir sensaciones» sobre el terreno de juego aderezadas por la trascendencia del derbi que se reflejaba en el lleno de las gradas. «Había un ambiente muy bonito», define, y afirma que en ningún momento se sintió cohibido por la animación que reinaba en el estadio.

Tras unos primeros minutos de tanteo, en los que se le notó la falta de ritmo competitivo (pese a haber disputado la Copa Federación y estar acostumbrado al sistema de tres centrales, que permite a los zagueros jugar más arropados y con mayores posibilidades de ayudas), poco a poco se asentó en el campo y tuvo la oportunidad de completar los 90 minutos reglamentarios. Además, el infortunio le hizo participar en la jugada que marcó el rumbo del partido, para su pesar y de la parroquia local, la falta a Kamal que supuso el 0-1. «No le hice falta -asegura-. Le saco el balón limpiamente con el pie y aparto el cuerpo. Él se tiró».

«Paso importante»

Reconoce Bao que quizás no empezó bien la temporada. «Pero cada vez me encuentro mejor», asegura, en referencia al cambio en él percibido por el míster. Busca un hueco en el seno del equipo, aunque no se apresura: «Para mí pasar de juvenil a Segunda B ha sido un paso muy importante, y nunca perdí la esperanza por jugar».