Le costó al Lugo encontrar el camino hacia el gol. Fue en el segundo penalti que se produjo sobre el campo (el primero, que parecía claro sobre Pablo Ruiz, no se pitó), y tras una acción individual, ya que no funcionaba el juego colectivo. Dificultades que reflejaba sin rodeos el entrenador del Lugo, Fonsi Valverde, al final: «Fue partido muy sufrido, en el que más he sufrido en esta Liga».
El Barakaldo se plantó atrás, y les planteó serios problemas, aunque su fuerza languideció con el paso de los minutos. «Fue un partido muy igualadao, muy disputado, en el que no hubo un juego excelente. El Barakaldo es un equipo muy sobrio y físico», reconoció el preparador rojiblanco que consideró, después de todo, el resultado como «merecido». «Llevamos el peso y tuvimos las mejores ocasiones también, pero nos costó», argumentó, aunque lamentó sobre todo un aspecto que puede ser clave al final de la temporada: «Estoy contento con el resultado y hay que darlo por bueno, pero no hemos sido capaces de igualar el golaverage». El Barakaldo había ganado en la primera vuelta por 2-0.
A 5 puntos de la promoción
Con la victoria de ayer, hizo el Lugo buenos los cuatro puntos que se trajo de sus viajes en el inicio de año. Ya está a cinco de la promoción, aunque sigue en mitad de la tabla, décimo. La diferencia con los primeros es, para Valverde, superable: «Tenemos que poco a poco disminuir la distancia con los de arriba. El equipo está muy enchufado, y estamos muy contentos por los tres partidos seguidos con la puerta a cero. No lo habíamos hecho nunca y será muy difícil que lo repitamos.?Mirando para abajo tenemos distancia. Estar a cinco puntos de la promoción no es nada».
En febrero vivirá el equipo su particular cuesta de enero, y lo reconoció Valverde: «Vienen aquí todos los equipos fuertes y estamos vivos». Por eso consideró clave la victoria de ayer. «Si no hubiéramos ganado estaríamos a una distancia excesiva. Después de Valladolid vienen la Leonesa y el Irún. Será un tramo de Liga para decidir quiénes van a ser los ocho que estarán arriba, y nosotros queremos situarnos entre ellos».
En cuanto al transitorio cambio de sistema de ayer, al aparcar los tres centrales en la segunda mitad para volver a un clásico 4-4-2, le restó importancia: «Ya se estaba dominando. Veía que en el centro de la defensa y en el medio acumulaban mucho y decidí jugar con dos puntas, sabiendo que Rubén Pardo abre mucho las defensas. Es un jugador muy dinámico».