Dos goles en los primeros minutos destrozan las ilusiones del Fabril

Marcos Pichel

CDLUGO

30 mar 2008 . Actualizado a las 03:00 h.

Si hay un equipo al que el Lugo parece haberle tomado la medida, ese es, sin duda, el Fabril. Si los coruñeses que pasaron ayer por el Ángel Carro eran el líder de Segunda B, realmente no lo parecieron en ningún momento, salvo cuando, acuciados por la ansiedad de verse con un marcador en contra, trataron de embotellar a su rival con balones colgados al área. Los lucenses hicieron valer un demoledor inicio: les bastó con el acierto arriba y la superioridad de sus centrales sobre el huérfano ataque visitante para sumar un triunfo de esos que da prestigio.

El primer gol local llegó en un córner sacado por Pablo Rodríguez. Ni los centrales coruñeses, ni su meta Fabricio se enteraron por dónde venía el balón. El ex deportivista Aira lo estampó de cabeza en la cruceta y Dani Carril, el más listo, aprovechó para empujar el rechace. Minuto 6 y el Lugo rompía el partido.

Sentencia

La vaselina con la que Ciani, solo delante de Fabricio, hizo el segundo diez minutos después, hundió aún más a un líder desconocido. Porque el Fabril no ofreció argumentos que justificasen su clasificación. Sin centro del campo, con errores garrafales en defensa y falto de criterio. Su único recurso, cuando en la segunda mitad no quedó más remedio que llevar la iniciativa, fueron acciones individuales de Iván Carril y Borja, o buscar en el área a un Lassad que, bien atado por Germán y Aira, en su única ocasión no acertó a rematar. Los dos últimos goles fueron fruto de un partido ya muerto.