La puerta de San Pedro o Toledana, ya que por este camino se llegaba desde el reino de Castilla, fue reedificada en 1781, añadiéndosele el escudo de la ciudad acompañado de dos leones rampantes, con el fin de recibir con el ornato debido a los viajeros. En 1840, ante el estado de ruina del cuerpo de guardia, se decidió su derribo, quedando parte de un arco del mismo en la parte interior. En esta zona cercana a la capilla de San Roque existió la de San Juan, y muchas fondas, como el Mesón de Aguiar, desaparecidas en los 80. La imagen muestra el medio de locomoción por excelencia de la época, las caballerías. En el edificio de la izquierda existía una guarnicionería, que después fue sede del Lugo Bar. Todo desapareció a comienzos de los 70 con la operación Muralla limpia, que la libró de edificaciones.