Los locales mostraron su gran pegada en un partido de locos
19 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Lugo se dejó ayer de rodeos, obvió los circunloquios y se entregó a un fútbol directo, vertical. En dos jugadas calcadas resolvió a los 8 minutos el partido: Pase en profundidad a Pablo Martínez, que desborda por velocidad y con suma facilidad a su par Marcos por la banda derecha. Pablo levanta la cabeza, mira al área, ve solo a Marcos y le regala el balón para que, con dos sutiles toques (uno para el primer gol, otro para el segundo), batiera a un desbordado Roberto Pazos que volvía a casa con la camiseta del Céltiga y en varias intervenciones a bocajarro salvó a su equipo de una goleada mayor. El partido fue frenético. El Céltiga pagó muy caro su apuesta de apretar al Lugo con su defensa en línea muy adelantada. El equipo local dio la sensación de que destrozaba al conjunto isleño cuando quería, y lo hizo con una contundencia a años luz de su rival.