Análisis | La crisis del Arousa Las cinco derrotas seguidas han encendido las alarmas. Un buen inicio de torneo, sin embargo, no garantiza demasiado. La temporada pasada es el mejor ejemplo
17 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?e la altura que uno pretenda alcanzar depende la importancia del batacazo que se sufre cuando no se consigue llegar al objetivo. Algo de esto le está sucediendo al Arousa. Curiosamente, sus números están en la media de lo que ha conseguido en esta década en las ocho primeras jornadas de competición. Nueve puntos tienen los de Milucho, y 9,1 es el promedio de las cinco últimas campañas. Sin embargo, hay una sensación de crisis en el entorno del club que, probablemente, perjudica más que beneficia los intereses de la entidad arlequinada. Para quien esperara un Arousa peleando con el Lugo y el Deportivo B por las primeras plazas la temporada estará siendo un desastre. El que pensara que el Arousa estaba condenado al descenso tampoco habrá acertado demasiado. Demasiada nostalgia Dicen que en el término medio está la virtud y ese quizás sea el puesto de un club que echa muchas veces la vista atrás con demasiada nostalgia, en lugar de mirar hacia delante. Las grandes gestas del Arousa se quedaron en el siglo pasado. En el actual, un vistazo a las estadísticas nos revela que el inicio de la temporada 2005-06 está lejos de ser el peor en los últimas años. Tan lejos del peor como del mejor, que fue la temporada pasada. Y ese es el mejor ejemplo de que el balance debe hacerse al final del temporada. En el pasado ejercicio, que tuvo un comienzo prometedor para los de Milucho, el Arousa acumulaba quince puntos tras las nueve primeras jornadas. Sin embargo, se encontró en la segunda vuelta peleando por no descender. Este sábado, el Negreira jugará contra el Pontevedra. Hace un año, a estas alturas del campeonato, el Arousa lo aventajaba en cuatro puntos en la clasificación. Al final de Liga ya se vio donde quedaron unos y otros. Se puede utilizar el ejemplo del Rápido de Bouzas igualmente. Con nueve puntos en las ocho primeras jornadas, situación idéntica a la que ahora tiene el equipo de Milucho, concluyó la Liga en la segunda posición de la clasificación. A pesar de estos ejemplos, recientes, y no del siglo pasado, la continuidad de Milucho parece estar en entredicho. Las prisas suelen ser malas consejeras.