Dicen que el capitán siempre es el último en abandonar el barco cuando éste se hunde; quizás por eso, Eliseo Corral se aferra a la última posibilidad de salvación del Lugo: «Ya no tenemos margen de error, hay que empezar por ganar al Marino y después al Ourense, porque si se pierde en Luanco, sería prácticamente catastrófico». El presidente rojiblanco, que hace gala de una moral de hierro, cree que ya se han ganado batallas más complicadas. «Mientras hay vida hay esperanza; aún quedan ocho jornadas y estoy seguro de que si ganamos los ocho, evitaremos hasta la promoción», sueña el máximo mandatario, que reconoce que el lastre de una primera vuelta «penosa» puede ser un peso demasiado grande. «Está claro que está más cerca el descenso que de la permanencia», añade Corral.A pesar de que la falta de previsión del club ante la crítica situación que atraviesa el equipo puede acabar con éste en Tercera, el presidente asume su parte de culpa y encara el futuro con valentía. «Sería triste celebrar el cincuenta aniversario del club en Tercera, pero yo he cogido al Lugo en Segunda B y lucharé por dejarlo en ese lugar», afirma con fuerza, aunque sólo le quede un año de mandato para cumplir sus deseos en caso de descenso. Ante el Marino el Lugo afronta su primera final, en la que Trigo podría regresar al once en lugar de Viyuela y Bryan ocupar el puesto de Pibe; éste desplazaría a Marín al banco. Los asturianos no podrán contar con Álvarez Barrera y Rodríguez Guardado, sancionados.