Los rojiblancos arrancaron un empate en su visita al Atlético B después de marcar en la única ocasión clara que tuvieron
29 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Lugo se llevó un punto del Cerro del Espino de manera injusta, ya que transformó su única ocasión de gol en todo el partido, lo que bastó para empatar ante el filial rojiblanco y para lograr el primer punto lejos del Ángel Carro. El encuentro fue dominado por los colchoneros, que desperdiciaron numerosas oportunidades para sentenciar. A los veinte minutos, el colegiado se tragó un clamoroso penalti al ariete rojiblanco Toché. De ahí al final de la primera parte, la presión atlética se intensificó aún más, aunque los de Martín Prado fueron incapaces de marcar el primer gol del partido antes del descanso. Carlos se erigía en figura del equipo lucense. En el minuto 44, el Lugo se acercó por vez primera a las inmediaciones del área de Juanma, en un contragolpe que no supo culminar Trigo. En la reanudación, no varió la tónica del partido. En una de las múltiples contras protagonizadas por los colchoneros a lo largo del partido, Juanjo consiguió batir por fin a Carlos, con un gran disparo que se coló por toda la escuadra. A partir del gol colchonero el Lugo comenzó a desperezarse y a buscar un mejor resultado. Un gran contragolpe llevado por el recién incorporado David rompió con un certero pase a la línea defensia local y habilitó a Iván Nuevo para que éste devolviera el empate al electrónico con un ajustado remate. Vestuarios Julio Díaz, técnico del Lugo, apuntó que «el partido no tuvo historia, ya que ha sido lento, lo que nos permitió tener controlado al rival». El técnico lucense señaló que «el Atlético B es un equipo muy competitivo que hoy no ha tenido su día tal vez debido a la alta temperatura que se registró a la hora del partido». Santiago Martín Prado, entrenador del Atlético de Madrid B apuntó que «el Lugo se llevó un punto casi sin hacer nada, ya que hemos controlado bien el partido y no les hemos permitido llegar a nuestra puerta». El técnico madrileño señaló que «el gol visitante llegó por un despiste nuestro en el peor momento, ya que estábamos buscando tranquilizarnos».