El Avilés busca al portero Iker, procedente de la Real Sociedad, y que se halla en paradero desconocido. El técnico dice que no saben nada de él desde el miércoles
14 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Las escapadas y retrasos de estrellas brasileñas de la Liga para disfrutar del carnaval de Río o alargar sus vacaciones se ha convertido en algo normal; pero al fin y al cabo, Ronaldo, Rivaldo o Romario son cracks . Es extraño que esto pase con un jugador de Segunda B. En Avilés, próximo rival del Lugo, ya tienen a su propia estrella, aunque en paradero desconocido. Iker, un meta llegado de la Real Sociedad, fichó junto a otros cuatro jugadores de relumbrón el día en que expiraba el plazo de inscripción en la Liga. «El pasado miércoles estaba citado para el primer entrenamiento por la mañana, pero no se presentó», explica el técnico avilesino José Manuel Muñiz. Lo cierto es que Iker se asomó por la concentración del equipo, que preparaba el partido de Copa Federación ante su filial, el Navarro de Tercera. «Más vale tarde que nunca», se dijo Muñiz, que contaba con el meta. Pero Iker guardaba un as en la manga. A la mañana siguiente desapareció sin dejar huella. «No estaba en su habitación y aún no sabemos nada, ni una llamada», comenta Muñiz, que califica el episodio de «misterioso». El club trata ahora de contactar con el meta; todavía sin éxito. «El jugador pertenece al club -dice Muñiz- y si no da señales de vida se buscarán alternativas». Si no siempre quedará Paco Lobatón.