El Lugo pidió más fortuna en la tradicional ofrenda a la Virxe dos Ollos Grandes, patrona de la entidad
28 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Ha sufrido tantas desgracias el Lugo estos dos últimos años -recapitulemos: cinco intervenciones quirúrgicas y dos funerales de familiares cercanos de jugadores- que por fuerza había que requerir consulta divina. Porque agotada la vía de la lógica, había que acudir a fuerzas más espirituales para enderezar el destino de un grupo humano tan honrado como el que parece formar el actual plantel -en eso es igualito al del año pasado-. La plantilla, cuerpo técnico y una amplia representación de la directiva se reunió ayer a las siete para celebrar la tradicional ofrenda a la Virxe dos Ollos Grandes, la patrona de la entidad, en la capilla de ésta en la catedral. «Pedimos protección y que nos respeten las lesiones. Esperamos que termine la mala racha y que el equipo suba puestos en la tabla durante el campeonato que está a punto de comenzar», remarcó en la homilía el capellán del club, Juan Carlos Rodríguez Paradela, quien agregó que la salud en el vestuario será fundamental «porque si no las cosas fallan». El presidente rojiblanco, Eliseo Corral, realizó la entrega floral a la Virgen. «Queríamos aprovechar este acto para estar otra vez juntos con Mario», señaló el dirigente lucense, en alusión a la última despedida a la prometida del carismático central segoviano. Tras la misa, todo el sérquito se desplazó al restaurante La Palloza para celebrar una cena de confraterinización. El equipo se entrena hoy en sesión doble. Ésta no fue ayer la única ofrenda futbolística. El Compos, Recreativo, Villarreal y Tenerife también lo hicieron, mientras que el Málaga acudirá esta tarde a la catedral de la capital costasoleña para ofrecer la copa conseguida en la Intertoto a la patrona de la ciudad.