Son momentos de vacas flacas en el fútbol: las televisiones pagan menos, el mercado se ralentiza, los clubes dejan de fichar y vuelven su vista a la cantera, los sueldos de los jugadores bajan, y a algunos les cuesta encontrar un equipo apetecible. Algo así les está ocurriendo a los futbolistas que esta temporada salieron del Pontevedra: por el momento, siguen buscando. Alberto, el delantero reconvertido en exterior que jugó la pasada campaña con el equipo granate, aún no ha encontrado acomodo. El atacante madrileño asegura estar recopilando ofrecimientos, aunque deja entrever que aún no ha encontrado lo que desea: «Tengo varias ofertillas», cuenta, «algunas de equipos del extranjero. Al futbolista español le ha dado por emigrar, últimamente», bromea. Pero Alberto no quiere marcharse fuera del estado, ni tampoco volver a Madrid, donde sí hay varios equipos interesados en hacerse con sus servicios. «Este año todo se ha retrasado; antes, la gente iba más rápido a la hora de fichar, y los clubes han dejado de contratar, se ve hasta en Primera División», dice. En una semana o dos, como mucho, espera firmar con algún equipo «interesante». Canteranos sin trabajo Haber participado y en buena medida en los éxitos de un equipo que logró entrar en la fase de ascenso a Segunda no basta a veces. Otro que sigue sin contrato es el lateral Óscar Río, que dejó el Pontevedra sin equipo al que agarrarse: «He tomado la decisión de pedir la baja sin tener nada. Espero encontrar», admitió tras llegar a un acuerdo con el club de O Burgo para rescindir su contrato. El canterano granate estuvo a punto de acabar en el Lugo -el entrenador rojiblanco, Xulio Díaz, lo conoce bien, y lo llamó varias veces antes de descartar su fichaje. Su representante asegura que le han llegado más ofertas de trabajo. Extraña fue la marcha de Toni, que pidió la baja porque le resultaba muy complicado compatibilizar su trabajo en una empresa de Vigo con los entrenamientos. «Era muy duro; había períodos de dos o tres días en los que dormía sólo unas pocas horas». Por cansancio y por honestidad, Toni tomó la decisión de buscarse un equipo de Tercera División -«no sé, un Bouzas, un Porriño, algo más cerca de mi casa»- que le permitiese llevar un ritmo de vida menos agobiante. Fue «muy difícil; no bajo de categoría por no tener equipo, sino porque así lo he decidido», asegura. Lo peor es rechazar ahora «ofertas de otros equipos de Segunda B de fuera de Galicia». De momento, Toni sigue sin equipo, «oyendo cosillas; a mediados de la semana que viene sabré lo que hago». Otro que podría buscar su destino en Tercera División es el central Curty, que apenas jugó diez minutos la pasada campaña con el Pontevedra. Curty, formado en el club granate, pudo marcharse al Lugo el pasado invierno, pero prefirió seguir en Pasarón. Ahora, equipos como el Arousa han mostrado su interés por reforzarse con su aportación defensiva.