El peregrinaje rojiblanco

R. FERNÁNDEZ LUGO

CDLUGO

ÓSCAR CELA

09 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La plantilla del Lugo repetirá a partir del próximo lunes el peregrinaje por los campos de la provincia más cercanos a la capital, odisea que ya sufrió el año pasado. Entrenamientos en Rábade, Castro, Santa Comba o Nadela, serán los destinos rojiblancos a lo largo de esta campaña para sus entrenamientos diarios. Para Julio Díaz, acostumbrado a estos viajes, lo primordial es «conservar el estado del césped del Ángel Carro en las mejores condiciones». Sin duda, el campo del Santa Comba es el que mejores condiciones presenta para las sesiones del Lugo, tal y como reconoce el técnico lucense. El problema de la escasez de instalaciones sigue sin solventar, a pesar del interés del ayuntamiento, que ha cedido en exclusiva el uso del antiguo campo de Nadela al club. Éste pretende acondicionarlo para la práctica del fútbol, y han empezado por rasurar el césped, que antes se asemejaba más a una selva por la altura de la hierba. Las instalaciones de Nadela, sin solventar de forma inminente el problema que padece la primera plantilla, al menos, ofrecerá un servicio imprescindible para las categorías inferiores, que el año pasado tenían que conformarse con entrenar en el diminuto Méndez Núñez, anexo al Ángel Carro. En repetidas ocasiones, primero el técnico Lucho y después Álvarez Renda, clamaron al cielo porque no entendían como un equipo juvenil, en División de Honor nacional, podía ejercitarse en un campo cuyas dimensiones son sólo aptas para la práctica del fútbol siete de alevines. Por lo menos, las categorías inferiores rojiblancas ya han encontrado un lugar para preparar sus partidos. El primer equipo, de momento, deberá continuar con el peregrinaje rojiblanco por la provincia y pagar el coste en forma de cansancio y posibles lesiones en algunos campos de segunda categoría.