O COUTO
07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La atípica temporada rojilla provoca que Ourense y Lugo afronten el domingo uno de los derbis más equilibrados de la historia. Al menos a nivel clasificatorio. Con seis puntos de ventaja, el colectivo de Vaz corre el riesgo de complicarse. La Voz de Galicia reunió en el césped de O Couto a dos de los grandes animadores de la contienda: Kiko, la referencia del Ourense y Marcos Suárez, un central con futuro. Los dos coincidirán en el césped el domingo. Aún en las antípodas -la temporada pasada sin ir más lejos- los derbis de la Galicia interior siempre han resultado de lo más parejos. Gran parte de culpa la tiene Xulio Díaz. «Él no juega, pero casi», comenta en tono jocoso Kiko. Sin duda, la figura del técnico planea sobre el duelo en primer plano. «Es muy listo, ve muy bien el fútbol y sus equipos son un reflejo de su carácter», comenta el ariete ourensanista. Marcos, que vive en sus carnes la ración diaria de táctica, asiente: «Exprime al máximo tácticamente a sus equipos». Y en la pizarra se mueve un derbi, de momento, por la permanencia. Marcos quiere «sumar para estar tranquilo cuanto antes», pero Kiko sabe que el Ourense puede volver al pozo en caso de perder. «De momento tenemos que salir de la zona comprometida. Lugo y Ourense han ido a más a lo largo de la temporada, pero la derrota de Santiago ha truncado en parte nuestras expectativas. Si se ponen a tres, nuestras miras serían totalmente diferentes». El central todavía es más pragmático. «A nosotros nos hace más falta. Ellos están mejor de posición y de puntos», quien incluso -quizás para ejercer de huesped ejemplar- apunta que «aún tienen tiempo de llegar a los puestos de arriba». El asturiano no considera a los rojillos un rival directo. «Es cierto que si ganamos nos ponemos a tres puntos, pero el Ourense no es un equipo para estar ahí abajo». Y a la hora de buscar factores desequilibrantes, Kiko Rey apunta el principal. «Marcar antes, a poder ser temprano, que el Lugo, porque un equipo tan bien trabajado, si se pone por delante será muy difícil superarlo». Con ojos de central responde Marcos. «Debemos aguantar los primeros minutos, porque después igual la gente se impacienta y nosotros podemos aprovecharnos a la contra». Los dos tienen la lección aprendida. Después, el prado dictará sentencia.