Premio al juego limpio

R. F. M. LUGO

CDLUGO

FÚTBOL

03 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El Lugo ya puede presumir de ser líder en algo. Después de catorce jornadas de campeonato, el conjunto rojiblanco es cuarto por la cola en la clasificación general de la Liga. Sin embargo, los lucenses encabezan la lista de la deportividad entre los ochenta equipos que componen los cuatros grupos de la Segunda B. La plantilla que dirige Julio Díaz es la que practica el juego más limpio de toda la categoría nacional. Así lo confirman desde la Federación, que premia al final de temporada con el Trofeo a la deportividad al equipo menos sancionado. El cuadro lucense ha recibido veinticinco tarjetas amarillas y dos rojas directas en lo que va de Liga. Estas cartulinas le otorgan una puntuación de 33 puntos, que lo sitúan en cabeza del grupo más deportivo. Osasuna B, del grupo II, Benidorm, del tercero, y Betis B, del cuarto, son los inmediatos perseguidores. Los verdiblancos son la amenaza más inmediata, pues son segundos a sólo tres puntos (36) de los rojiblancos. Dos jornadas sin tarjetas Buena parte del éxito del Lugo en esta estadística se fraguó en los dos últimos partidos jugados a domicilio, en los que no recibió ni una sola amonestación arbitral, como sucedió ante el Aurrerá en la cuarta jornada. El encuentro del domingo pasado también ayudó a engordar esta estadística, pues la única cartulina amarilla la vio Willy cuando ya languidecía el partido. Los principales protagonistas de este inmaculado currículo son los jugadores. Pibe, Carlos, Rafa y Menchón aún no han visto la primera cartulina. En el otro polo se hallan Bili, Vichu y Míchel. El primero, con cuatro amarillas y una roja, es el más sancionado. El cántabro está a una sola tarjeta (4) de cumplir el ciclo y el ferrolano acumula tres amonestaciones. Fuera del césped, sólo el preparador físico, Jose Durán, que vio la roja por dirigirse, supuestamente con menosprecio al asistente, empaña el expediente del banquillo.