Díaz cree que el punto reafirma la autoestima de la plantilla

D. M. / R. F. MIERES / LUGO

CDLUGO

FERREIRO

FÚTBOL / SEGUNDA B

25 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El Lugo sigue sumando y su entrenador se siente cómodo llevando la nave hacia un fútbol más preponderante en la categoría. «Aunque el Caudal haya llevado la iniciativa se puede decir que no pasamos por grandes apuros, destaco la gran ocasión que tuvimos en la salida de una falta en el primer tiempo», arrancó diciendo Julio Díaz. Éste diseccionó con maestría el partido, como de costumbre: si el rival se descubría menos que otros equipos, con seis o siete jugadores por detrás de la pelota, eso provocaba ciertos miedos, así que era mejor alejar las operaciones de las proximidades del área. El partido fue incómodo, trabado, con mucho choque. «Es cierto que el Caudal estuvo mucho tiempo sobre nuestro terreno pero la defensa logró superar con solvencia sus llegadas al área. Sabíamos de antemano que nos enfrentábamos a un rival complicado al que sería difícil sorprender, ya que nunca deja desmantelada su parte de atrás», admitió. Además, Díaz no escondió que a sus muchachos les faltó ambición «pero era muy difícil llegar al área rival ya que estábamos metidos muy atrás». Por todo ello, el esfuerzo llegó en la parcela de retaguardia. «El 90% del trabajo -dijo Díaz- lo hicimos en defensa». De cara a los próximos encuentros el objetivo es «seguir manteniendo la buena línea que logramos ante en Pontevedra y que hemos podido mantener en Mieres». Por último, indicó que al Caudal y equipos similares no se les puede exigir que jueguen como otros de mucho mayor presupuesto como el Compostela o la Cultural. «Estos partidos no resultan fáciles. El punto es bueno para la autoestima de nuestros jugadores», finalizó.