Aguado espera que el equipo tome impulso ante el Marino

M. G. R. SANTIAGO

CDLUGO

ÁLVARO BALLESTEROS

FÚTBOL / COMPOSTELA El Compos evita dramatizar al hilo del frenazo de las últimas jornadas. Pedro Aguado, uno de los fijos en los esquemas de Duque, lo califica como un «pequeño atasco». Luanco es la primera estación en el camino para retomar impulso. «Ahora es un rival directo», advierte el centrocampista, al tiempo que pone como referencia «abrir brecha con el quinto puesto. A estas alturas, sacarle diez puntos sería cojonudo. Pero no es posible. Sabemos como es la Segunda B».

21 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Aguado considera que el partido ante el Lugo fue un accidente, «un encuentro malo en el que todos estuvimos faltos de ideas». Y apunta que no ha lugar para el pesimismo por haber cedido los primeros puntos en casa sin dejar de reconocer que la clave para hacer una buena temporada pasa por la solidez en San Lázaro e ir «amarrando» algo fuera. Bronca asumida El domingo, Duque abroncó a sus discípulos en el descanso del partido ante el Lugo. Y hubo epílogo el lunes, ya en un tono más reflexivo. En opinión de Aguado, los futbolistas saben aceptar las reprimendas y más cuando el colectivo no funciona: «Lo que hay que hacer es ponerse el mono de trabajo, como hasta ahora, e intentar dar un poco más. Pienso que se puede. Estamos arriba y no debemos preocuparnos mucho, sin perder de vista que los de abajo aprietan». Entiende que el Compos, frente al Lugo, pecó de «atacar por el centro. Teníamos que haber abierto más balones por las bandas. Se cerraban bien y apenas llegaban. Nos obcecamos. Tal vez cometimos ese error. Tal vez lo tiene que ver el entrenador. Yo lo vi así. Debimos obligar al rival a que basculase más. Apenas se movía y estaba siempre colocado. En el partido lo ves. Intentamos entrar pero siempre por el mismo lado». Aguado siempre ha significado que su demarcación natural es la de interior por la banda derecha pero acepta de buen grado su ubicación en cualquier otra zona del campo. El domingo se desenvolvió como medio centro. Insiste en lanzar un mensaje optimista. Y lo fundamenta en que «hay un buen grupo. Ha venido gente maja y estamos muy bien. Lo importante es seguir así, y arriba, intentando distanciar al quinto. Esta categoría no es fácil. Confío mucho en mis compañeros y pienso que vamos a estar arriba. Tenemos que estar. Si no, sería un fracaso».