Raúl espera a un Lugo con grandes dosis de ansiedad

TINO RASCADO PONTEVEDRA

CDLUGO

RAMÓN LEIRO

FÚTBOL / PONTEVEDRA «Los jugadores son profesionales y por tanto saben el peligro que entraña el partido contra el Lugo». Raúl González sigue insistiendo que enfrentarse al colista después de hacerlo con cuatro de los aspirantes al ascenso «tiene una dificultad añadida en el aspecto psicológo», aunque confía en que su equipo salte al terreno de juego del Ángel Carro muy concentrado.

28 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El entrenador granate le dará hoy las últimas consignas a sus hombres para el derbi de mañana (17.00 horas) contra el Lugo. Esta mañana, en Pasarón, tendrá lugar el último ensayo y posteriormente hará pública la convocatoria que viajará a Lugo. El lateral izquierdo Óscar Río está descartado para este encuentro debido a una amigdalitis. Mientras, tanto Toni como Jorge Ordóñez, ambos recuperados de sus dolencias, podrían formar parte de la convocatoria, aunque con pocas posibilidades de estar en el once inicial. Raúl González califica el encuentro dominical como «una lanzadera enorme hacia lo que queremos», que no es otra cosa que «mantenernos en la zona alta de la clasificación». El técnico granate mantiene su discurso en torno a que «si queremos alcanzar los objetivos que perseguimos hay que ser ambiciosos y si el equipo no lo fuese mal asunto», por lo que «hay que ir a ganar a todos los campos que podamos para mantenernos en esos puestos de privilegio». En el Ángel Carro, como antes ocurrió en O Couto y en menor medida en el Antonio Amilivia por haberse jugado en día laborable, la afición granate se dejará sentir. Es algo que agradece Raúl González, quien asegura que «los aficionados están muy identificados con el equipo y nosotros también con ellos y eso es muy importante ya que los jugadores necesitan ese calor». En su opinión el Lugo recibirá el domingo al Pontevedra «muy sensibilizado con su propia situación, ya que ahora mismo tiene una clasificación pobre, por lo que tienen que estar preocupados», lo que puede desencadenar que salgan con «una gran dosis de precipitación y ansiedad». No obstante, también se plantea que este derbi «puede suponer para ellos un punto de arranque». La vuelta de Julio Díaz al banquillo lucense aumenta las dificultades para los rivales, según González, ya que el técnico de Cesuras, al que conoce hace muchos años, «cuida mucho las parcelas del juego», especialmente la «seguridad defensiva ya que es un hombre que amarra muy bien las situaciones en defensa y además le gusta mucho el fútbol de contraataque».