FÚTBOL / SEGUNDA B Melo, delantero del Pontevedra que regresa a Lugo José Luis Gutiérrez Delgado, Melo, celebró con la camiseta del Lugo un golazo en Plasencia, su tierra natal, firmando el empate a uno para el equipo rojiblanco. ¿Alta traición? No, ambición de un ganador nato, del mejor goleador que ha abrigado el Ángel Carro en toda su joven historia. El domingo regresa con la camiseta del Pontevedra, precisamente el equipo que cerró el camino al «play off» de una plantilla de ensueño hace cuatro años. Si marca lo celebrará, «porque un gol es lo más bonito que hay en el fútbol». Pese al tiempo transcurrido, la nostalgia de su etapa a la vera del Miño está fresca en su recuerdo.
26 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En el Lugo actual, sólo Murado, Buide, Cabo, Eli y el presidente pueden hablar de cómo se comportaba aquel Melo implacable sobre el campo y dicharachero fuera de él. Su regreso a la capital amurallada supone un soplo de nostalgia de los tiempos del equipo de ensueño de Edrosa. -Dé una buena noticia a la afición lucense. -¿Cuál? -¡Que se ha lesionado y no juega el derbi! -Eso nunca. No hay que desear mal a nadie. -¿Hay ganas de volver? -Sí, estoy bien y ansioso por regresar. Hace tanto tiempo... -¿Cómo llega? -Así, así, porque últimamente no veo puerta. -¡Ya era hora de volver a Galicia! -Sí, estaba deseando y me llegó una buena oferta. Pasé casi tres años en Ceuta y te queman tantos viajes en barco, avión y hasta noches durmiendo en Algeciras esperando un último enlace... -Está en una etapa crucial: o asciende ahora o nunca. -Por la edad que tengo ya me quedan pocas posibilidades de ascender. Este parece el año definitivo. -¿Es mejor ser la cabeza del ratón de Segunda B o la cola del león de Segunda? -Preferiría ser un jugador del montón en Segunda División. Llevo muchos años en esta categoría, como una década o así, y tengo unas metas superiores. El salto ya no lo voy a dar con un fichaje por un equipo mejor, así que hay que aprovechar el tirón del Pontevedra, con su magnífica afición y la calidad de la plantilla. ¿Qué le queda de su etapa en Lugo? -Muchas cosas. Grandes recuerdos, amigos y, por supuesto, una hija, que nació allí. -¿Sabe que han cambiado muchas cosas? -¡Claro! He visto fotos del campo. ¡Madre mía! Si no hay vallas, y las sillitas son de colores blancos y rojos. Cuando estábamos nosotros había hasta arañas en las duchas, aquello parecía la cueva de Alí Babá. -Y todo se fue al garete en el partido ante su actual equipo. -Sí, nos ganaron, por desgracia. Pero lo estropeamos todo al final, a domicilio. Hacíamos un juego impresionante y goleábamos a lo bestia. -Y ahí estaba Melo ¿Sabe cuántos goles hizo al Carabanchel? -Ni idea. -Pues cuatro, como cuatro soles. -¡Qué bueno era de joven!, je, je, je.Borge y Lago ayudaban. -Ahora se ha apuntado al enemigo. -El Pontevedra nos apeó del play off, pero ya no queda nadie de aquel partido. El grupo humano que formábamos, con el entrenador, junta directiva y jugadores, era una piña. -Si marca en el Ángel Carro, ¿lo celebrará? -Por supuesto. Un gol es lo más bonito que hay en el fútbol, te asaltan muchos sentimientos. Estuve en Lugo tres años y medio y eso no lo olvido, pero cuando fui a mi pueblo de rojiblanco también lo festejé. Como debe ser.