«No estoy atado a la silla»

CDLUGO

Eliseo Corral, presidente del C.D Lugo El Lugo, por fin, respira tranquilo en la Segunda B, y su presidente, Eliseo Corral, protegido por una nueva directiva, intenta reflotar una nave que navegó a la deriva en los últimos años. «Estamos en una nube, ahora sólo queremos que un club de la solera del Lugo recobre la credibilidad y el prestigio perdido», desea Corral. Tres años tendrá el máximo dirigente rojiblanco para sacar adelante todos sus proyectos, los mismos que le restan de mandato. Esta temporada cumplirá su sexto año al frente del club y «luego me marcharé», confiesa. Antes de que llegue el momento, Corral quiere dejar al equipo donde le corresponde, «en lo más alto posible».

19 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Lugo aún padece hoy los excesos de la temporada 99-00. El club tiró la casa por la ventana y fichó a futbolistas contrastados (Melo, Borge, Pablo Lago). Era el último año de mandato de Eliseo Corral y éste apostó fuerte por un equipo que no cumplió las expectativas. «Nos equivocamos, el presupuesto fue irreal», se sincera el presidente lucense. «El fracaso en el traspaso de Álex -dice- al Mérida también influyó negativamente». Pero ahora se inicia una nueva etapa. -¿El 9 de julio vio la luz? -Un día inolvidable, el final de un gran túnel; saldamos las deudas con la plantilla y desde entonces duermo más tranquilo. -¿Y ahora qué? -Tratar que un club de la solera del Lugo recupere el prestigio que se merece. -El caso Vidales estalló y salpicó a todo el mundo. -Se montó un zipizape..., y no se puede permitir que haya filtraciones desde el propio club; creó mucho malestar y una pérdida importante de credibilidad. -La gota que rebosó el vaso. -Sí; entonces tomamos la decisión. ¡Hasta aquí llegamos!, y a partir de ahora debemos lavar la imagen del club, porque si seguimos por este camino vamos a terminar muy mal. -Y desde entonces, savia nueva en la directiva y proyectos ambiciosos en marcha. -Borrón y cuenta nueva. Ahora empezamos a hacer las cosas como se deberían haber hecho desde un principio. Afrontamos una nueva etapa, y me siento igual que un niño con zapatos nuevos. -Pepe Garalva, portavoz oficial; ha delegado y los miembros de la junta toman ahora más responsabilidades, ¿Qué le dice ahora a aquellos que le tildaron de presidencialista? -Nunca me ha gustado el protagonismo. Creo que me colgaron ese sanbenito, pero nunca tomé una decisión sin consultar con la junta directiva; igual me faltó capacidad para incorporar a gente que desarrollara algunas labores, pero ahora han venido a mí y les estoy muy agradecido. -Se saldó parte de la deuda, pero aún faltan cerca de cuarenta millones. -Queremos rebajar el déficit año a año y sanear el club. La cantidad más importante se debe a personas de la junta directiva, que avaló algunos préstamos, entre las que yo estoy incluido. -Una vez todo en su sitio, ¿que pasará con Corral? -Tengo tanta ilusión como cuando me presenté por primera vez, pero tampoco estoy atado a la silla; ahora trabajo pensando que soy presidente por tres años; y cuando se cumpla este periodo, marcharé, soy consciente de que mi ciclo termina. Pero esto no quiere decir que no me vaya antes, si llega alguien capacitado. -Osea, que no sería descabellado pensar que alguna institución si hiciera cargo de la deuda y tomara las riendas. -No lo vería con malos ojos; si quisiera que este club creciera, no pondríamos ningún impedimento; eso sí, saldando las deudas, porque son personales. -Su último deseo antes de dejar la presidencia. -Dejar el club en una situación económica boyante, y deportivamente donde le corresponde, si no puede ser entre los mejores de la categoría, por lo menos, en los puestos cómodos de la tabla. -Pero no adelantemos acontecimientos, este año será duro. -Hicimos un equipo económico y uno de los más jóvenes de la Segunda B española, pero tiene mucha ilusión; sólo pido paciencia a la afición.