El Lugo sorprende al Vecindario en un gesto de rabia y coraje

JONATHAN HERRERA STA. LUCÍA (LAS PALMAS)

CDLUGO

FÚTBOL / SEGUNDA B

22 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Lugo sorprendió al Vecindario en su propio campo (0-2) y abandona los puestos de descenso directo tras más de media Liga -diecisiete jornadas- inmerso en estos. Después de varios meses, por fin los rojiblancos se dan un breve respiro. Los primeros compases del encuentro fueron de dominio alterno. Circunstancia que aprovechó el Lugo para inaugurar el marcador en la primera llegada sobre el área canaria. Un pase medido en profundidad de Ramiro lo recogió Gelucho en la delantero; se fue en velocidad de la defensa rival, y evitó la salida del meta local David con un disparo raso que se coló en la portería (1-0). Ese tanto hizo despertar al conjunto blanquinegro, que a base de rápidos contragolpes comenzó a crear algunas dificultades al meta Carlos. Pero fue en una jugada a balón parado cuando llegó la mejor ocasión canaria para hacer la igualada. Ángel ejecutó una falta, y tras varios rechaces el remate final de cabeza de Yánez lo sacó un defensa en la misma línea de gol. Los pupilos de Díaz se replegaron en su propia área, y el conjunto local impuso su poderío en esos instantes. A pesar del dominio territorial, los canarios carecieron de puntería en los últimos metros, lo que les impidió equilibrar la contienda. Ángel volvió a intentarlo desde fuera del área, pero su disparo salió desviado, en la que sería la penúltima ocasión antes del descanso. En los instantes finales, el Vecindario dispuso de una oportunidad inmejorable para empatar antes del descanso. Un rápido contragolpe del tinerfeño Fran terminaba con un trallazo desde la frontal del área que repelía el larguero visitante. En la reanudación el choque siguió con la misma tónica. Los hombres de Pacuco Rosales ponían cerco sobre la portería rival, mientras el Lugo defendía el solitario gol de Gelucho. La entrada de José María sustituyendo a Pachi hizo que el juego local subiera muchos enteros. El cambió surtió el efecto deseado por su técnico, el equipo tenía más movilidad; José María distribuyó el balón por las bandas, a la vez que el esférico corría con más rapidez sobre el césped artificial. En la primera llegada al área visitante en esta segunda parte, Dani García se plantó sólo ante Carlos, que rechazó el remate. El Lugo comenzó a estirarse y en un contraataque relámpago conducido por el defensa Vilariño acabó con el balón en la madera, después de un disparo seco del defensa lucense. (Pasa a la página siguiente)