Tras más de 25 años de trabajo en Vimianzo, se jubila, dejando una profunda huella en vecinos y compañeros
20 feb 2026 . Actualizado a las 23:08 h.Quien haya pasado años atrás por el centro de salud de Vimianzo, o más recientemente por el Rexistro Xeral del Concello, tendrá en mente el rostro y la sonrisa de María del Carmen Cundíns Varela. «Paciencia infinita e palabras amables» en el primero de los puestos y «referencia» en el segundo: «Eficiente, organizada, atenta e sempre disposta a botar unha man». Quien así habla de ella es Mónica Rodríguez, alcaldesa, y son palabras que le ha dedicado a Carmen con motivo de su jubilación, en «un día cheo de emocións».
Carmen concluye su vida laboral, y lo hace dejando «unha pegada fonda, non só polo seu traballo, senón pola súa maneira de ser», incide la alcaldesa. Ligada al Concello desde el 25 de septiembre del 2000, han sido «máis de 25 anos de entrega, responsabilidade e compromiso co servizo público». «Unha gran muller, das que fan equipo, das que escoitan, das que acompañan e transmiten humanidade cada día», añadió la regidora. Consistorio, trabajadores y corporación la echarán en falta, pero comienza para Cundíns, que en su día también presidió la junta local del cáncer, una nueva etapa.