Las limpiezas adelantadas o el tiempo seco ofrecen un panorama urbano más adecuado de lo que era habitual
16 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Otros años, por esta época, e incluso antes, maleza y altas hierbas invadían cunetas, arcenes, aceras y hasta carreteras. De todo tipo y titularidades: locales, provinciales, autonómicas. Y con culpas también repartidas: desde la Administración que espera hasta el último momento para hacer su trabajo hasta los particulares que no cuidan sus fincas colindantes a las vías y esperan que otros hagan su trabajo, aunque después se lo repercutan.
Este año, sin embargo, el panorama parece distinto. Es complejo sintetizar en pocas líneas los miles de kilómetros de viales que hay en la zona, porque además existen casos para todos los gustos, pero en un análisis bastantes amplio por decenas de carreteras de la comarca la situación es otra. Sobre todo, en rotondas, cruces o aceras de lugares más transitados. La maquinaria habrá llegado antes, pero el tiempo seco también ha ayudado lo suyo. Puede que incluso las últimas lluvias aceleren el crecimiento lento de algunas cunetas y arcenes. De hecho, si en algunas no se toman medida pronto en poco más de un mes habrá pequeños bosques junto a la calzada. Este año, además, se estrenan las rotondas de la autovía, en los enlaces con la AC-552. Y algunas, de gran tamaño. Varias de ellas precisarán un arreglo adecuado, acorde a la magnitud y buen acabado de la obra, evitando que la maleza crezca de manera caótica y estéticamente nada atractiva. Un ejemplo es la de Santa Irena, en Vimianzo, pero hay más.