Quisieron meterlo en un coche tras citarlo con engaños en Feáns en el 2011
12 ene 2013 . Actualizado a las 07:01 h.Unos días antes del 1 de febrero del 2011, un constructor coruñés recibió una llamada. Al otro lado, un hombre le pedía una cita, pues estaba interesado en levantar un chalé en la zona de Feáns. Nada raro. Quedaron y llegó el día. Cuando el hombre llegó con su coche al lugar acordado, vio cómo un individuo le gritaba y agitaba sus brazos desde una loma. Le pedía que se acercara. El empresario bajó de su vehículo y se puso a caminar. Pero a medida que se iba acercando, algo le llamó la atención. En un coche vio a un sujeto con un pasamontañas. Nada bueno podía pasar. Así que se dio media vuelta y se dirigió de nuevo a su coche. Pero antes de llegar, dos hombres con el rostro cubierto y empuñando pistolas le salieron al paso. El constructor, que anda sobrado de fuerza, le dio un puñetazo a uno y tiró al otro al suelo de un fuerte empujón. Echó a correr pero le dieron alcance. Lo tiraron al suelo. Hasta que de nuevo el empresario logró quitárselos de encima. Huyó y llegó a la carretera. Con tan buena suerte que por allí circulaba un vigilante de seguridad que se dirigía a casa tras su jornada laboral. Se le echó encima y el conductor frenó. Le explicó lo que le estaba pasando y salieron de allí. Llamaron a la policía. Cuando llegaron los agentes, ni rastro de los secuestradores y solo se encontraron con el vehículo del constructor. Con la ventanilla rota, todo revuelto y lleno de golpes.
Huellas
La policía sacó todas las huellas y, una vez analizadas, se encontraron con que los dueños de los restos dactilares eran los mismos que habían asaltado dos casas en Negreira y Corcubión semanas antes. También descubrieron que un golpe que tenía el coche de la víctima había sido causado por otro vehículo, propiedad de un constructor de Vimianzo. Lo detuvieron y el juez lo envió a prisión. Hoy está en libertad a espera de juicio.
El arrestado explicó que dos ciudadanos portugueses que tuvo trabajando en su empresa lo amenazaron y extorsionaron para que les diese una lista con nombres de gallegos adinerados. Y en esa lista estaba el constructor coruñés.
El abogado de este último, Diego Reboredo, del despacho de Ramón Sierra, solicitó esta semana que se dicte una orden de captura internacional contra esos individuos. Se les buscará no solo por el intento de secuestro, sino también por los asaltos violentos a dos casas de las localidades de Negreira y Corcubión.