03 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
El mar lleva y trae. Los arrastres de arena con ocasión de mareas vivas y temporales sucede muchas veces. Luego, los áridos van retornado. Es un espectáculo en sí mismo y una atracción que algunas playas nunca sean las mismas, siempre tienen algo diferente. Soesto (Laxe) es un ejemplo. Ocurrió ahora en Malpica, Mar de Fóra o Arou. Que el mar suba a los paseos marítimos ya es una cuestión de errores urbanísticos.