Todos los 17 de agosto hay un milagro en Laxe

LAXE

Ana Garcia

La recreación del Naufraxio, mañana, está declarada Festa de Interese Turístico

16 ago 2017 . Actualizado a las 14:15 h.

Cada Naufraxio, cada 17 de agosto, Avelino Lema sigue sintiendo la misma emoción que en el primero. Lo confesó hará mañana un año, y eso que han pasado ya 55 -con este- desde que empezó a promover en Laxe, su tierra, una manifestación de tributo similar a algo que había visto hacer en Perú. Desde entonces, desde aquel 1962, nunca se dejó de hacer tal recreación. Muy al contrario, ha ido ganando peso con el paso de las ediciones, hasta que en el 2013 el Naufraxio de Laxe fue reconocido como Festa de Interese Turístico Galego.

Mañana volverá a ser el día. Un barco se va a pique, los tripulantes se echan al mar y tratan de ponerse a salvo, nadando. Todos lo consiguen, menos uno. Llevado por sus compañeros, es postrado a los pies de la Virxe do Carme. El hombre vuelve a la vida por la intercesión de la patrona de los marineros, a quien precisamente honran con esta representación, reconociendo su protección. Se ha producido un nuevo milagro. Por más que uno ya conozca la historia y sepa su final, nadie queda indiferente al realismo del momento: las miradas de los mariñeiros mientras intentan alcanzar la costa, el cuerpo rígido del náufrago que es sacado del agua por el resto de tripulantes, el repique de campanas incesante...

Agradecimiento

La Costa da Morte no es ajena a estas tragedias, por lo que el Naufraxio, en definitiva, se convierte en una celebración y agradecimiento de la vida. Es el instante álgido de un día de suma emoción que también incluye procesión por mar. «Para nós, o día do Naufraxio é o día máis especial do ano, esta é a mellor festa que temos en Laxe», comentaba hace unos días el patrón mayor de la cofradía, Manuel Villar. El Roque y Paz, por sorteo, ha sido el barco elegido para portar la imagen de la virxe a bordo. Será la cuarta y última jornada de celebración de las fiestas de agosto en esta localidad, por lo que tampoco faltará la parte lúdica: banda de música y orquestas La Oca y Triunfo. Laxe es cada 17 de agosto meca de centenares y centenares de personares que fijan su mirada en el puerto para seguir de cerca cada episodio de la celebración. Al fin y al cabo, es una exaltación de identidad.