Una familia que linda con uno de estos inmuebles, situados a pie de la playa de Langosteira, denuncia acumulaciones de agua y maleza sin cortar
21 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Más de quince años después del bum urbanístico que propició la construcción descontrolada a los pies de la playa de Langosteira, los edificios inacabados y abandonados de la recta de A Anchoa siguen dando que hablar. Esta vez, por ser, en algunos casos, focos de «insalubridad» e «inseguridad».
Es lo que denuncia una familia que tiene una propiedad lindante a uno de estos inmuebles: «En invierno, cuando llueve, se inunda el garaje y el agua sobresale por la rampa de acceso. Se acumula y acaba convirtiéndose en un foco de putrefacción. ¡Cómo estará todo dentro del garaje! Será eso una verdadera piscina...», lamenta Silvia Aguilar, que también ha llegado a ver nidos de gaviotas en el interior de algún inmueble y que lamenta que tampoco se limpie la maleza.
La mayoría de estos edificios fueron pasando de mano en mano y, como en el caso del que linda con la vivienda de esta familia, pertenecen ahora a fondos buitre o entidades bancarias. Los afectados trataron de ponerse en contacto con Servihábitat, la propietaria del inmueble, pero les dieron «largas». También lo pusieron en conocimiento del Concello, aunque al tratarse de una propiedad privada desde el consistorio dicen tener muy poco margen de maniobra. Ya el año pasado, cuando volvió a acumularse agua en el garaje, le enviaron una comunicación a los propietarios «e, non sabemos se por atender á petición ou por casualidade, viñeron e baleiraron a auga», sostiene el teniente de alcalde, Xan Carlos Sar, «pero este ano xa nin nos contestan», añade. También han dado aviso a Seprona, pero por el momento la cosa sigue como estaba. «É moi difícil, tanto pola nosa parte como por parte deles [los afectados], iniciar calquera proceso, porque non tes con quen falar directamente», señala.
Tanto a Silvia Aguilar como a su familia les preocupa, además, que estos inmuebles puedan ser ocupados ilegalmente. «Por ahora no hemos tenido constancia de que haya sucedido, pero sí pasó en un chalé abandonado hace tiempo. Estas cosas van de boca en boca y a veces es solo cuestión de que se sepa para que empiecen a aparecer», indica la mujer.
Sobre varios edificios de la conocida como recta de A Anchoa pesan sentencias de derribo que por el momento están paralizadas. El Concello fue requerido a principios de año por la Justicia para que se ejecutasen estas órdenes, que afectarían a nueve promociones con una problemática común: la supuesta falta de saneamiento. El consistorio respondió aludiendo a dos actuaciones que, a su parecer, subsanarían la irregularidad: la nueva depuradora y la aprobación del PXOM. Por ahora, siguen esperando a que la Justicia se pronuncie de nuevo.