A un año de las elecciones, los planes para Fisterra no terminan de cuajar

El PXOM y la ordenación del cabo son los dos temas clave para el municipio

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Carballo / La voz

Fisterra tiene encarrilados varios proyectos que son fundamentales para su futuro, pero que no terminan de cuajar. El Plan Xeral de Ordenación Municipal parece que se aprobará a finales de este año, pero nada es seguro en el mundo del urbanismo. Aunque salga adelante se quedará cojo porque va mucho más retrasado el del casco histórico, que es necesario para paliar la degradación a la que está sometido.

Mejor van las cosas en materia turística. En Fisterra se han multiplicado los establecimientos hosteleros de todo tipo, desde restauración hasta alojamiento, pero sigue pendiente la ordenación del cabo, que es un proyecto enorme que no termina de arrancar. Incluso la mejora de la carretera de acceso está pendiente de la Autoridad Portuaria, y tampoco termina de arrancar la tan ansiada gestión del faro.

Poco a poco se van creando infraestructuras como la Casa da Cultura encima del mercado o el chalé de Vilas, que finalmente abrió sus puertas permitiendo a Fisterra tener una biblioteca.

Algunas grandes inversiones que se han realizado en los últimos años no han tenido el eco esperado. El puerto de Sardiñeiro, largamente solicitado por el gobierno local ha resultado ser inservible. Las embarcaciones de la localidad siguen en Corcubión, por lo que la inversión cayó en saco roto.

La pesca, dentro de lo que cabe, funciona bastante bien y la lonja es una de las más activas de la zona, pero el turismo va desplazando al sector primario como sostén de la economía local. La prolongación del Camino se ha desvelado como un gran negocio que todavía puede dar más de sí, por lo que los proyectos relacionados con el cabo son fundamentales para el futuro de la localidad. De hecho, este parece un momento clave para conseguir que el municipio termine de despegar.

Pero hay cuestiones del día a día que dan conflictos. La peatonalización de la rúa Real es uno de ellos. Decidir el modelo por el que se quiere apostar es una de las cuestiones que más problemas está causando.

«Os catro anos quedan moi curtiños cando vés de novo»

El alcalde de Fisterra, José Marcote, «para nada» se siente satisfecho de los realizado hasta ahora. «Nun traballo coma este é imposible», dice. Se refiere sobre todo a los resultados porque a pesar de los intentos determinados proyectos «se nos atrancan», reconoce, aunque están más que dispuestos a seguir peleando y trabajando.

Para el regidor no se trata de aguantar el día a día, sino responder a un plan trazado, «planificar como queres que sexa o teu pobo» y para ello es preciso un Plan Xeral de Ordenación Municipal como gran herramienta.

Para todas las cosas que el gobierno local se ha había planteado no es suficiente el tiempo de un mandato. «Os catro anos quedan moi curtiños», dice el alcalde, sobre todo cuando se trata de un gobierno local que empieza.

«Tes que facer a túa planificación, o máis complicado o que máis tempo te leva. Pasas boa parte do tempo poñéndote ao día. O peor é a falta de tempo», explicó el alcalde.

El gobierno con el BNG parece haber funcionado bastante bien. «Nunca é fácil porque non temos experiencia, non temos cultura de gobernos de coalición. Somos dous partidos diferentes, cada un cos seus obxectivos, pero o pobo é o mesmo para os dous», explica José Marcote. La cuestión está en la «capacidade de diálogo, de saber falar e chegar a acordos» y se congratula José Marcote de «esgotar o mandato sen aspavientos, coas nosas discusións internas».

Confía el regidor poder seguir encarrilando proyectos. Para la gestión del faro espera que «co novo Goberno central teñamos máis con quen falar» y aguarda también por el plan especial del Monte do Cabo. Es solo unos de los grandes proyectos que están en marcha, pero que no terminan de arrancar por distintos motivos. José Marcote dice que lo fundamental es la planificación de cara al futuro, pero reconoce que para lo que son los plazos «a Administración é un pouco espesa». A un año de las elecciones quedan todavía demasiadas cosas por concretar.

«Quero presumir de estar ao pe do canón»

Para el primer teniente de alcalde, el nacionalista Xan Carlos Sar, lo más importante ha sido «intentar solucionar os problemas da xente no día a día. Non hai que poida dicir que non o atendín ben por Messenger, por Whats App, por Facebook, por teléfono ou petando da porta da casa ou no Concello». «Foi un servizo constante, máis que grandes obras. Quero presumir de estar ao pé do canón», señaló el edil.

Está satisfecho del proyecto de la Casa da Cultura y también de la programación cultural, que «cambiou moitísimo», pero lamenta no haber podido sacar adelante ningún «proxecto faraónico».

Asimismo considera que fue una buena idea peatonalizar la rúa Real. «Non todo o mundo está contra iso, pero digamos que estaba en contra unha ampla minoría que deu bastante guerra», añadió el edil.

También está satisfecho de haber podido abrir la biblioteca en el chalé de Vilas, que a partir de la próxima semana tendrá horario de verano.

Con respecto a la relación con el PSOE, la parte principal del ejecutivo local, el concejal nacionalista querría «ter máis presenza no goberno» o incluso ganar las elecciones. A pesar de eso y de que ha habido algunas discusiones por diferencias de criterio, los acuerdos han sido más destacables que las diferencias. «Xa sabiamos que non íamos estar de acordo en todo», reconoce el edil nacionalista.

«Nunca o municipio foi tan irrelevante»

El portavoz del PP, José Manuel Traba, considera que estos tres últimos años han sido malos para Fisterra. «Nunca o municipio foi tan irrelevante», señaló. El edil popular es claro en su análisis: «Non houbo ideas, só ocorrencias e cando non hai ideas acódese a pagar empresas asesoras para que as dean a un goberno sen iniciativas».

Explicó además que no ha habido obras «máis que as de mantemento e conservación do xa feito». Con respecto a cuestiones más destacadas como el saneamiento de A Ribeira, «quedaron xestionadas polo goberno anterior e cos fondos necesarios e só pendentes do prazo de execución», dijo el exalcalde. En la misma situación estaba «o plan de axuste financeiro e eliminación da débeda municipal», que ya fue aprobado «polo goberno anterior no 2014 o cal tampouco é meritorio».

Acusa al gobierno local de encontrar siempre un culpable de las cuestiones que «non saben xestionar». «Así, a perda da bandeira azul que nos quedaba foi da empresa de limpeza dos váteres», ironiza. También acusa de Xan Carlos Sar de firmar arbitrariamente pases de acceso a la rúa Real «e logo culpaba á Policía Local». Asimismo señala que responsabilizó a la técnica de informática de la falta de transparencia o al secretario de que la oposición no tenga acceso a la documentación.

También considera excesiva la «propaganda» al llamar casa de cultura a la reforma del mercado o ludoteca a «un espazo onde non caben media ducia de nenos pequeniños».

Además les afea no haber hecho trámites para que Fisterra esté en la propuesta definitiva para ser Patrimonio Europeo.

«O futuro pasa por Xan García»

Xan García Pouso: «Sobran as valoracións, en Fisterra todos nos coñecemos e o futuro pasa por Xan García. É o único que pode facer algo por este pobo». Así de contundente se mostraba ayer el concejal de Coalición Galega que confía en la sabiduría de los vecinos del municipio. «Non vou valorar o que fan os demais, vou dar unha mensaxe distinta, os veciños saben o que hai», sentenció el histórico político.

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