Sin norte

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado EL OTRO LADO

FISTERRA

10 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Tl faro de Fisterra va a pasar la Semana Santa cerrada y nadie se rasga las vestiduras por ello. La autovía se convierte en un corredor al llegar a Vimianzo y a los alcaldes casi hay que obligarlos a que se quejen. El precio de la leche sigue por los suelos y el problema parece que ha desaparecido en la vorágine de la campaña de ensilados. Los datos de despoblación y envejecimiento presentan un color cada vez más negro en cada ocasión que el IGE saca una estadística. El paro sigue en niveles inaceptables y los precios del suelo industrial se rebajan a ritmo de limosna, con peticiones por parroquias, como si una vez barrida mi casa diese igual que la del vecino se la llevase un temporal. Algunas cofradías bailan en el alambre de la bancarrota y las que más van camino de quedar reducidas a la irrelevancia en lo que debería ser lo suyo, que es vender pescado. Por el turismo náutico no se ha movido una paja desde la construcción del puerto deportivo de Muxía, en la misma ría en la que ya había otro.

El alcalde de Fisterra, José Marcote, ponía hace unos días el dedo en la llaga al señalar que no solo hay que saber qué traen para la zona los presupuestos del Estado, sino que hay que preguntarse también si habíamos pedido algo.

Ese deseo tantas veces pregonado de unidad comarcal y de construir una Costa da Morte fuerte y cohesionada que rompa con el atraso histórico cada vez suena más vacío porque las palabras, cuando las hay, no se corresponden con el proceder minifundista de siempre.

Faltan líderes, acción política y social, e iniciativa. Gente que coja el timón y marque un norte que parece perdido.