La empresa que oferta trabajos en Alemania demuestra que tiene ya gente empleada
DUMBRÍA
Su gerente, José Antonio Extremera, anuncia acciones legales contra quienes les denunciaron y contra el sindicato
23 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Las acusaciones de presunta estafa contra la empresa Eu Camioneros, formuladas por aspirantes a los puestos que ofrece como conductor de autobús en Alemania, han desatado una serie de reacciones inmediatas, empezando por el propio gerente de la firma, que defiende el trabajo que hacen, da argumentos y anuncia acciones legales contra los denunciantes y contra el sindicato CIG por ejercer de altavoz de lo que considera «una venganza».
Esta polémica se desató después de que Jaime López, uno de los aspirantes, fuese expulsado, según la empresa, del curso de alemán previo al viaje al país bávaro. Una formación que se imparte en un local cedido por el Concello de Dumbría y que tiene un coste de 100 euros al mes. Cantidad que el denunciante y los compañeros a los que dice representar consideran un timo, puesto que no existen tales ofertas de empleo y en los pocos casos que de verdad se ofrece trabajo este es totalmente precario y con los conductores explotados y hacinados en condiciones infrahumanas.
Una historia que, según varias fuentes de la empresa y el propio alcalde de Dumbría, José Manuel Pequeño, tiene pocos visos de realidad. Una de las personas que niega tales extremos es Adrián Arias Dopereiro, un trabajador ourensano que se encuentra en Alemania desde el pasado 14 de abril y que se puso en contacto telefónico con La Voz. «Eu vin con oito máis de Andalucía, chegaron a recollernos ao aeroporto, estamos aloxados normalmente e o emprego de chofer de autobús é como nos dixeron», asegura Arias en una versión que corrobora José Antonio Otero Fariña, otro de los empleados que están en Alemania y que asegura que se trata de una represalia por parte de López, después de ser expulsado por su mal comportamiento.
La principal afectada por ello sería la profesora Sonia Rodríguez, natural de Dumbría, que explica que no le tenía «respeto ninguno» y que después de que le echasen del programa de formación les aseguró: «Os vais a cagar por la pata». De ahí que interprete estos hechos como una clara represalia.
Rodríguez, quien asegura que le sabe mal por el alcalde, que les ha cedido el local desinteresadamente para que se cree algún puesto de trabajo; también niega que le falte capacitación para enseñar alemán. «Lo que ocurre es que no les damos ningún título, porque lo único que se enseña en esos tres meses son las cosas básicas para el trabajo. Evidentemente en ese tiempo no se aprende a hablar alemán», concluye.
Su jefe, José Antonio Estremera, aclara respecto al alumno: «Lo eché por las faltas de respecto hacia Sonia. Si se comporta así aquí, cómo lo voy a enviar para Alemania», se pregunta.
El empresario detalla que el coste total de la formación que dan y de la posibilidad de empleo para los aspirantes es de 660 euros. «No es que se cobre 100 euros al mes. Realmente son 300 aquí y los otros 360 en Alemania, solo que le damos las facilidades de que lo paguen mes a mes. Además, ese ni siquiera es mi negocio, porque en Dumbría hay cinco alumnos y yo a Sonia la tengo asegurada y en condiciones normales, realmente no compensaría. Yo por lo que cobro es por enviarle personal a las empresas», asegura Estremera, que también tiene sucursales en Granada, donde empezó, hace casi tres años y en Málaga.
Asegura que en ese tiempo ha mandado a más de 150 personas y que para nada llega a cubrir la demanda de conductores que tiene. «De hecho, a los que vemos que van mejor y que pueden pasar la entrevista de la empresa, los enviamos con solo dos meses de curso de alemán», concluye el empresario que se siente agraviado por esta denuncia.