Miserable

La Voz

DUMBRÍA

Atacar los bienes de otra persona y además con la impunidad que da la cobardía no merece otro calificativo que el de miserable. Lo que están viviendo los vecinos de San Cremenzo de O Ézaro hace tiempo ya que sobrepasó los límites y el responsable o responsables no merecen otra cosa que acabar en los calabozos y que la Justicia le pare los pies para que dejen de atemorizar a una población que no ha hecho nada para merecer esto.