Lo local

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu LA ATALAYA

CARBALLO

Un comercio de Baio.
Un comercio de Baio. BASILIO BELLO

Ese libro que tienes tantas ganas de leer está en Amazon y creo que la creatina más valorada por los que tienen más de 200.000 seguidores en Instagram sale más barata en la súper empresa de Jeff Bezos. No hace falta salir de casa para comprarse por casi nada el top más sexi del Shein ni ese escurreplatos que hará juego con las sartenes. Cualquier cosa que tu dinero pueda comprar llegará a la puerta de tu casa y en el peor de los casos se quedará esperándote bajo el felpudo o en casa de un vecino amable que teletrabaja.

Gastarás más dinero, seguramente, pero todo te saldrá un poco más barato.

Eso es lo que tú te crees.

El movimiento continuo de furgonetas tiene consecuencias. Los concellos gastan cada vez más en «humanización», un concepto que suele consistir en poner plantas y eliminar aparcamientos. Así los vecinos procuran coger menos el coche, al mismo tiempo que promueven un incremento de un tráfico urgente que busca rentabilizar el tiempo, por pura necesidad, y para donde puede y a toda prisa.

Sin embargo no es eso lo peor. Lo que se compra a golpe de clic no se adquiere en una tienda física. Se pierde así el contacto con la gente, el gusto por la conversación, el valor de la recomendación... Tampoco es esto tan malo. Lo realmente perverso es que por falta de clientes el comercio terminará cerrando, una familia del pueblo empezará a pasar dificultades y, por tanto, consumirá menos. Cuando esa tienda baje la persiana, la calle quedará mucho más vacía, sin luces, sin vida y todo irá mucho peor. Siempre vale la pena gastar un poquito más e invertir en el bien común.