Memoria

La Voz BERRO SECO

CARBALLO

Salvar los topónimos y microtopónimos es un tarea cultural de primer nivel. Los nombres de los espacios habitados se van salvando, pero no se puede decir lo mismo aquellos otros lugares que ya dejaron de ser ocupados, visitados o trabajados porque fueron abandonados. Denominaciones que hablan de sucesos, valores, condiciones, recursos que por múltiples causas ya no se usan y caen el olvido para siempre. Son memoria que se pierde.