Bilbaína, visita a menudo Carballo. Enfermera a punto de jubilarse, es también autora del libro «Solo vida»
10 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Enfermera de profesión, por más que se jubilará esta Navidad, la bilbaína María Jesús Andérez visitó los estudios de Radio Voz para dar a conocer a las puertas del 8M Solo vida (Editorial Círculo Rojo), una novela de profundo peso femenino. Un libro que creció a partir de relatos iniciales y que puede solicitarse bajo demanda en librerías. Con familia en A Coruña, María Jesús, que descubrió el mundo de la lectura gracias a su madre, pasa a menudo por la localidad de Carballo, llamada por las aguas de su balneario. «Una historia tierna que, sin duda, conmoverá el corazón del lector», publicó la editorial. También el boca a boca le está dando muy buenos resultados a María Jesús en la difusión de su obra: «En Bilbao, donde vivo, está gustando muchísimo». Algo nuevo tiene entre manos, pero todavía tendrá que darle forma.
—«Solo vida» tiene su origen en una historia familiar.
—Sí, no es exactamente biografía, pero sí está basada en la vida de mi abuela, maestra. Es un proyecto que tenía de hace muchos años, siempre me maravilló su vida, me pareció de cuento, una huérfana desde los cuatro años que se abrió paso en la vida sola. En una época dificilísima.
—Qué nos cuenta aquí?
—Hay mucho de la realidad de aquel entonces. Desde su primer destino en La Alpujarra, en una aldeíta del sur, mi abuela fue recorriendo diferentes lugares de España y esas vivencias están ahí. Ella va siguiendo caminos, allí donde saca plaza, conoce a otras maestras, vecinas... Ahí entro en el mundo de la mujer, en sus personalidades.
—Hablamos entonces de diferentes lugares y etapas.
—Pues sí, desde que sale maestra con 18 años, y de ahí en adelante. Van pasando los tiempos, llega la República, la Guerra Civil... Y en todo ese contexto histórico ella va haciendo su vida.
—Partiendo de la orfandad.
—Fue muy dura. Aunque ella estaba en un colegio de monjas, ella veía esa realidad de encontrarse completamente sola, una realidad que también tenían otras niñas de las que se hizo amiga. Más allá de eso, sabía que estaba sola. Cuando llegaban las Navidades, muchos se iban a su casa, pero ellas no podían, no tenían a donde, añoraban una muñeca... Se casó con 28 años y la primera parte de toda esta aventura la hizo sola.
—¿Le facilitaban la vida allí a donde llegaba?
—Era bien acogida, sí.
—Hablamos de esa base real, pero hay más desarrollo.
—Esta historia de mi abuela en el libro se entrelaza con la historia de otra mujer, con lo que se describe también otra familia que nada tiene que ver, en un pueblecito de León aislado. Una joven de 16 años se casa, llegan los hijos, aparece también esa parte de maltrato presente en la obra.